El Sanse ha sufrido una derrota amarga en su visita a Valladolid, donde se enfrentó al equipo local en un encuentro crucial para ambos en la lucha por mantener la categoría. A pesar de tener varias oportunidades claras para marcar, el filial de la Real Sociedad se fue del estadio José Zorrilla sin puntos, ya que encajó un gol en el minuto 88, lo que les deja en una situación complicada, a tan solo seis puntos por encima de los puestos de descenso.
El partido, correspondiente a la trigesimoséptima jornada de la Segunda División, atrajo a 15.693 espectadores que esperaban un buen espectáculo. Desde el inicio, el Valladolid buscó hacerse con el control del juego, pero fue el Sanse quien mostró una mayor capacidad ofensiva, aunque sin concretar en el marcador. El equipo guipuzcoano llegó a tener varias ocasiones peligrosas que, lamentablemente, no se tradujeron en goles.
El Valladolid, por su parte, intentó mantener la presión, pero sus intentos se vieron frustrados por la buena defensa del cuadro blanquiblanco. A pesar de tener más posesión, no supieron capitalizarla, lo que generó nerviosismo y frustración tanto entre los jugadores como entre los aficionados. El partido avanzó sin que se registraran cambios en el marcador antes del descanso, lo que dejó abiertas las esperanzas para el Sanse.
En la segunda mitad, el Sanse continuó mostrando su potencial ofensivo, con Balda y Mikel Rodríguez como protagonistas en acciones de peligro. Sin embargo, cuando todo parecía indicar que el encuentro terminaría en empate, un cabezazo de Sanseviero, tras un centro de Biuk, rompió la igualdad en el minuto 88. Este gol inesperado dejó a los visitantes sin tiempo para reaccionar.
Con este resultado, el Sanse se encuentra en una situación alarmante, ya que la lucha por la permanencia se intensifica. El próximo domingo, el equipo tendrá una nueva oportunidad para revertir su mala racha cuando se enfrente al Burgos en Donostia. La presión aumentará, y los guipuzcoanos deberán encontrar la forma de sumar puntos vitales para evitar el descenso.
La jornada dejó claro que el Sanse tiene potencial, pero la falta de efectividad en las últimas jugadas les está pasando factura. De cara al próximo encuentro, se espera que el equipo aprenda de sus errores y logre cambiar la dinámica actual.































































































