El panorama empresarial en Gipuzkoa está marcado en gran medida por la presencia de pymes, las cuales, debido a su tamaño reducido, enfrentan desafíos significativos al intentar llevar a cabo proyectos ambiciosos que potencien su competitividad. Instituciones públicas y asociaciones empresariales del País Vasco han subrayado la importancia de que las empresas aumenten su tamaño para contribuir al crecimiento económico de la región. En respuesta a esta necesidad, la Agencia Vasca de Innovación, Innobasque, ha coordinado el programa Tras100de, promovido por la Fundación Cre100do. Este programa se centra en ofrecer asesoramiento y orientación a pequeñas empresas que buscan expandirse a mercados más grandes y con mayores oportunidades.
La última edición de este programa tuvo lugar entre marzo y abril y reunió a un total de diez pymes guipuzcoanas, todas con una trayectoria destacada y resultados empresariales sólidos, lo que las convierte en candidatas ideales para este proceso estratégico. La iniciativa responde a la necesidad de fortalecer el tejido empresarial en Gipuzkoa, con el objetivo de mejorar su capacidad de competir en un mercado global cada vez más exigente.
Entre las pymes participantes se encuentran empresas de diferentes localidades como CH Group y Multiverse Computing de Donostia, Krean y LKS Next de Arrasate, así como las cooperativas Ulma Embedded y Ulma Servicios de Mantenimiento de Oñati. También forman parte de la iniciativa Gaindu de Elgoibar, Illargui de Urretxu, Pasaban de Tolosa y Urkabe Benetan & Ameztoi de Errenteria. Algunos directivos de estas pymes actúan como mentores, compartiendo su experiencia sobre cómo han logrado realizar el salto hacia el mercado intermedio y las estrategias que han implementado para superar los obstáculos que surgen en este tipo de procesos.
Rafael Vaquero, director de la Fundación Cre100do, señala que el programa abarca seis sesiones donde se abordan aspectos esenciales para que una pyme que factura entre 20 y 50 millones de euros anuales pueda escalar sus ventas hasta alcanzar cifras que van de 50 a 500 millones. Este cambio implica también un incremento en la plantilla, que debe ser superior a 250 empleados pero inferior a 3.000.
Las temáticas tratadas en las sesiones incluyen la definición de la visión y la estrategia, la gobernanza, las opciones de financiación y crecimiento inorgánico, la internacionalización, así como la productividad y la innovación. Lo que destaca en esta propuesta, según Vaquero, es que las propias empresas de tamaño mediano son las que comparten sus experiencias y prácticas sobre cómo han logrado expandirse. Esto no solo proporciona una perspectiva práctica, sino que también busca inspirar a las pequeñas empresas a seguir ese camino.
Las motivaciones que llevan a las pymes a querer ingresar en el mercado intermedio son diversas. Entre las más comunes se encuentran la necesidad de asegurar el futuro de negocios familiares, así como la intención de consolidarse como una opción atractiva para atraer talento en un entorno competitivo. Este enfoque no solo beneficia a las empresas individuales, sino que también repercute positivamente en el desarrollo económico y social de Gipuzkoa, creando un ecosistema empresarial más robusto y dinámico.































































































