Este domingo, el Estadio Mikel Odriozola se convertirá en el centro del rugby en Gipuzkoa con la celebración de una nueva jornada de encuentros escolares, organizada por Orereta Rugby Taldea. En este evento, se espera la participación de alrededor de cien jugadores que disfrutarán de un día centrado en la práctica del deporte, así como en valores fundamentales como el respeto y la diversión.
A partir de las 11:00 horas, los equipos de las categorías sub 10 y sub 12 de diferentes clubes, incluidos Txingudi, Arrasate, Soragazteak, Iruña, Ordizia y Bera Bera, comenzarán a jugar partidos en un ambiente festivo. Además de los encuentros, se llevará a cabo una sesión abierta en el campo de fútbol siete, que está destinada a involucrar tanto a niños como a adultos en el emocionante mundo del rugby.
Siguiendo con las tradiciones propias de este deporte, se organizará un «tercer tiempo», donde los asistentes podrán disfrutar de una oferta gastronómica proporcionada por Lapurdiko Pizzak y la sociedad Ostarte. Esta costumbre, muy valorada entre los aficionados, fomenta el compañerismo y la celebración tras los partidos.
De cara al final de la temporada, Orereta Rugby Taldea ha delineado un calendario de actividades que promete un mayo lleno de eventos. Este año, el club ha decidido modificar su habitual semana de rugby. En lugar de una serie de actividades variadas, se llevarán a cabo cinco encuentros en la calle durante todo el mes. Estos partidos, programados para los miércoles de 17:30 a 19:00 horas, se jugarán sin placajes en diferentes plazas de Errenteria, culminando en un gran encuentro el sábado 30 de mayo.
Desde el club han expresado su agradecimiento a los patrocinadores que han sido esenciales para estabilizar el proyecto en el último año. La colaboración entre estos actores ha permitido fortalecer la práctica del rugby en la región y garantizar que se sigan ofreciendo oportunidades para que los jóvenes se involucren en este deporte.
Este tipo de eventos no solo promueven el rugby, sino que también fortalecen el tejido social de la comunidad, creando espacios para la interacción entre familias y amigos a través del deporte. La jornada del domingo es una oportunidad para que los aficionados y nuevos interesados se acerquen a conocer más sobre el rugby, en un ambiente de camaradería y diversión.































































































