Los municipios de Astigarraga, Hernani y Usurbil han conseguido renovar su Certificado Europeo Residuo Cero, solidificando su compromiso con la economía circular y la gestión sostenible de los residuos. La revisión de este distintivo, que se había obtenido inicialmente en 2023, ha permitido a dos de estos municipios mejorar su calificación.
En esta nueva evaluación, Astigarraga ha logrado incrementar su puntuación, alcanzando las tres estrellas, mientras que Hernani ha pasado de tres a cuatro. Por su parte, Usurbil mantiene las cuatro estrellas que había recibido en su anterior evaluación. Estos resultados fueron anunciados por los alcaldes Xabier Urdangarin, Xabier Lertxundi y Agurtzane Solaberrieta, quienes destacaron la importancia de esta revalidación.
El Certificado de Municipios Residuo Cero es un estándar europeo promovido por Zero Waste Europe y desarrollado por la MiZA Mission Zero Academy. Su objetivo es acelerar la transición hacia modelos de gestión que prioricen la reducción de residuos y la reutilización de recursos. La evaluación, que tiene una puntuación máxima de cinco estrellas, es llevada a cabo por entidades independientes que verifican el cumplimiento de varios criterios técnicos.
Proceso de revisión trienal
La auditoría reciente se llevó a cabo en febrero por la cooperativa Análisis Social y Medio Ambiente, en el marco del proceso de revisión trienal del certificado. Estos municipios ya contaban con una trayectoria consolidada en políticas de residuo cero, habiendo puesto en marcha iniciativas antes de obtener su primera certificación.
Con esta revalidación, Astigarraga, Hernani y Usurbil se consolidan como referentes en políticas locales de sostenibilidad, promoviendo un modelo de gestión que combina la implicación del gobierno local con la participación activa de la ciudadanía. Esta sinergia entre instituciones y población es esencial para el éxito de cualquier iniciativa en el ámbito medioambiental.
La relevancia de este avance no solo radica en la mejora de las calificaciones, sino también en el impacto que tiene en la comunidad. La adopción de prácticas sostenibles contribuye a crear conciencia sobre la importancia de la gestión adecuada de los residuos, ayudando a fomentar un entorno más saludable y responsable. La iniciativa de estos municipios puede servir de ejemplo para otros en la región y más allá, demostrando que la colaboración y el compromiso son fundamentales para alcanzar objetivos ambiciosos en sostenibilidad.































































































