El prestigioso restaurante Casa Gandarias, situado en la Parte Vieja de Donostia, ha obtenido recientemente una victoria parcial en su prolongada disputa legal con el Ayuntamiento de San Sebastián. Este conflicto se inició en mayo de 2025, cuando el consistorio emitió una nueva autorización que limitaba en un 70% el número de mesas que el establecimiento podía tener en su terraza, reduciéndolo de trece a solo cuatro.
La controversia comenzó en marzo de ese mismo año, cuando Casa Gandarias recibió una comunicación municipal que permitía la instalación de la terraza con trece mesas. Sin embargo, dos meses más tarde, el Ayuntamiento cambió de criterio, lo que llevó a la gerencia del restaurante a solicitar en varias ocasiones el expediente administrativo que justificara esta reducción. Según la sentencia, el 28 de mayo de 2025, el concejal de mantenimiento y servicios urbanos tomó la decisión de limitar las mesas sin ofrecer una explicación adecuada sobre motivos de seguridad.
El restaurante alegó que este cambio de normativa era inesperado y poco fundamentado, especialmente dado que había operado sin inconvenientes durante más de una década. La gerencia argumentó que la decisión contravenía la continuidad de la explotación de la terraza, que había funcionado sin alteraciones desde su autorización inicial.
El proceso judicial se intensificó y el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) decidió recientemente revocar una resolución anterior que había desestimado la medida cautelar solicitada por Casa Gandarias. Esta medida permite al restaurante mantener su terraza con trece mesas mientras se tramita el litigio principal. El tribunal subrayó que la continuidad de la explotación del local durante más de doce años es un aspecto relevante al valorar los intereses en juego.
La sentencia destaca que la reducción del número de mesas podría suponer un perjuicio económico significativo para el establecimiento, así como una posible pérdida de clientela que podría derivarse de una actividad reducida. Además, se menciona el impacto laboral, ya que una disminución en la actividad podría traducirse en la necesidad de reducir personal, lo que representa un impacto considerable para terceros.
En relación al argumento del Ayuntamiento sobre la necesidad de garantizar el paso de vehículos de emergencia, el TSJPV enfatizó que durante más de diez años no se habían registrado incidentes que pusieran en riesgo dicha seguridad. «No consta que en ningún momento se hayan producido problemas», destaca la resolución judicial, que pone en entredicho la justificación inicial del consistorio.
En conclusión, la decisión del TSJPV de suspender la limitación impuesta por el Ayuntamiento permite a Casa Gandarias mantener su actividad habitual mientras se resuelve el litigio, una situación que podría tener implicaciones significativas tanto para la economía del restaurante como para la comunidad local, que ha disfrutado de su oferta gastronómica durante años. La resolución cautelar se mantendrá hasta que se formule una sentencia definitiva, lo que abre la puerta a la esperanza de que la situación se normalice para el emblemático local de la ciudad.





























































































