El Día Mundial Contra el Acoso Escolar, que se conmemora en España cada 2 de mayo desde 2013, se presenta este año como una oportunidad para reflexionar sobre un problema que, a pesar de su notoriedad, sigue siendo silenciado. En este sentido, Carmen Guillén, presidenta de la Asociación Contra el Bullying y el Ciberbullying (ASCBYC), plantea una inquietante pregunta: ¿por qué, a pesar de conocer la existencia del acoso escolar, persiste la negación y el encubrimiento del mismo?
Guillén rememora que la preocupación por el acoso escolar en España se intensificó en 2004, tras la trágica muerte de un adolescente. A partir de ese momento, se ha observado un incremento en los casos de acoso, que ha evolucionado considerablemente desde que en 2013 se empezó a concienciar sobre este fenómeno. “Hoy en día, el acoso se presenta de manera diferente; antes, el hostigamiento era principalmente físico y se limitaba al ámbito escolar, pero ahora las redes sociales y los videojuegos lo han convertido en un problema omnipresente”, explica la presidenta de ASCBYC.
El acoso escolar ha dado un giro alarmante, convirtiéndose en un desafío difícil de detectar. La omnipresencia del ciberespacio, donde las agresiones pueden ser rápidas y anónimas, complica la tarea de identificar a las víctimas. Guillén subraya que el acoso ya no se limita a las horas lectivas, ya que los jóvenes pueden ser acosados en cualquier momento del día, lo que incrementa la angustia de las víctimas.
Para abordar esta problemática, es imprescindible la colaboración de toda la comunidad, desde el ámbito educativo hasta el familiar. Guillén resalta que muchas familias suelen minimizar el acoso que sufren sus hijos debido a la falta de formación o por miedo a las represalias. Este silencio, advierte, perpetúa el ciclo de violencia y dificulta la búsqueda de soluciones. “Las familias deben saber que el desconocimiento no es excusa para no actuar”, afirma.
Desde hace un mes, ASCBYC, en colaboración con la Federación de Vecinos de Salamanca (FEVESA), ha lanzado la campaña “Más que nunca contra el acoso escolar, tu voz cuenta”, enfocada en crear conciencia y proporcionar herramientas para detectar tanto a víctimas como a acosadores. Esta iniciativa busca involucrar a las asociaciones vecinales y a las familias en la lucha contra el acoso escolar.
Además, la asociación está llevando a cabo talleres de prevención en colaboración con el Ayuntamiento de Salamanca. Estos talleres, dirigidos a alumnos de 6º de Primaria y 4º de la ESO, abarcan tanto aspectos teóricos como dinámicos, fomentando la participación activa de los jóvenes para que puedan expresar sus vivencias y reflexionar sobre el acoso escolar.
En el año 2025, ASCBYC atendió un total de 236 casos de acoso escolar, de un total de 276 que llegaron a la asociación. Sin embargo, este fenómeno no se limita solo a Salamanca, ya que también se han tratado casos de otras provincias e incluso del extranjero, lo que pone de manifiesto la magnitud del problema. España, según Save The Children, se encuentra entre los países con mayores índices de acoso escolar a nivel global, con datos alarmantes que indican que alrededor del 6,5% del alumnado es víctima de acoso con frecuencia.
Identificar las señales que apuntan a situaciones de acoso es crucial. Guillén advierte sobre cambios en el comportamiento de los niños, como la tristeza repentina o el aislamiento social. “Los profesores y padres deben estar atentos a estos indicadores”, asevera. El perfil del acosador, por otra parte, suele caracterizarse por la falta de respeto a los límites y normas, lo que plantea un desafío aún mayor en términos de prevención.
Guillén concluye con un mensaje claro: “La sociedad debe cambiar su percepción sobre el acoso escolar. La idea de que es ‘una cosa de niños’ debe desaparecer, ya que estamos ante un problema grave que puede tener consecuencias fatales”. La presidenta de ASCBYC hace un llamado a las instituciones y a la comunidad en general para que se unan en la lucha contra esta problemática que afecta a los más jóvenes y que requiere un compromiso colectivo para combatirla de manera efectiva.

































































































