El próximo 14 de abril se conmemora el aniversario de la proclamación de la Segunda República en 1931. En este contexto, el grupo municipal de Elkarrekin/Podemos ha presentado una moción en el Pleno Municipal del Ayuntamiento, con el objetivo de que se reconozca y se asuma un compromiso activo hacia este acontecimiento histórico. Esta propuesta ha sido respaldada por todos los grupos políticos de la Corporación, evidenciando un consenso en torno a la memoria histórica.
El texto de la moción destaca que el periodo de la Segunda República fue un hito significativo en la historia de España, marcando avances en democracia, derechos y en la modernización del Estado. Según la moción, “la II República representa la apertura de un nuevo marco político basado en la soberanía popular, impulsando importantes reformas en educación, cultura, derechos laborales, igualdad entre hombres y mujeres y la aconfesionalidad”.
La moción, que ha recibido el apoyo unánime, solicita reafirmar el compromiso del Ayuntamiento con la memoria democrática y los derechos humanos, así como promover valores de igualdad y justicia social. Se propone, además, rendir homenaje a la Corporación Municipal elegida democráticamente en 1931 y a todos sus miembros que sufrieron persecución, represión, exilio o muerte tras el golpe de Estado de 1936 y la consiguiente dictadura franquista. Este reconocimiento busca no solo honrar su memoria, sino también fomentar la participación ciudadana en la difusión de estos valores.
Dentro de las iniciativas propuestas, se incluye la colocación de una placa conmemorativa en el Ayuntamiento, que recoja los nombres de los miembros de la Corporación de 1931. Este gesto se plantea como un acto de memoria y reparación democrática. Sin embargo, el texto consensuado ha dejado fuera dos puntos del documento inicial, entre los que se encontraba la propuesta de exhibir la bandera de la Segunda República en la fachada del Ayuntamiento cada 14 de abril.
La moción subraya que, en el municipio, así como en otros lugares, aquel periodo se vivió con un fuerte sentido de esperanza y participación popular. El 12 de abril de 1931, la ciudadanía eligió democráticamente a los representantes locales, que asumieron sus funciones en un contexto de ilusión colectiva por construir un futuro más justo. Esta Corporación tuvo que enfrentar importantes retos, como el desempleo y la falta de acceso a la educación, impulsando políticas públicas que beneficiaran a la mayoría social.
No obstante, el proceso democrático fue “violentamente interrumpido”. Muchos de esos representantes elegidos, que actuaron en defensa de las libertades, fueron posteriormente objeto de persecuciones, encarcelamientos, exilios y asesinatos tras el golpe de Estado de 1936 y la dictadura que le siguió. Su memoria se considera parte del patrimonio democrático de la localidad.
El texto presentado por el grupo de Podemos señala que, a pesar del paso de las décadas, sigue siendo esencial reivindicar la memoria democrática y reconocer a quienes defendieron las libertades. Este reconocimiento busca reparar, en la medida de lo posible, el olvido al que fueron sometidos. La Corporación de 1931 estuvo integrada por figuras como el alcalde Julio Ubarrechena, el primer teniente alcalde José Beroitz, y otros concejales que desempeñaron roles cruciales en este periodo.
Este esfuerzo por conmemorar la Segunda República no solo resalta la importancia de recordar la historia, sino que también se configura como un llamamiento a la ciudadanía para que se involucre en la defensa de los derechos humanos y los valores democráticos. La unión de todos los grupos políticos en esta moción refuerza la idea de que la memoria histórica debe ser un pilar fundamental para construir una sociedad más justa y equitativa.
































































































