Las obras del nuevo edificio destinado a la unidad de protonterapia en el Hospital Donostia están avanzando de manera satisfactoria, con el objetivo de que pueda recibir a su primer paciente hacia finales de 2027. Actualmente, se ha superado la mitad del proceso constructivo, completándose ya el búnker de hormigón que albergará la máquina en el sótano. En las últimas semanas, se ha podido observar el crecimiento del edificio, que contará con dos plantas sobre rasante, a medida que avanza la edificación.
En las próximas semanas, se iniciará el revestimiento exterior, aunque uno de los hitos más significativos tendrá lugar en julio, cuando se introduzca en el búnker la máquina de radioterapia de protones, donada por la Fundación Amancio Ortega. Esta máquina será fundamental para el funcionamiento de la unidad, y su instalación es un proceso complejo que requerirá un año para completarse.
La unidad de protonterapia está concebida para ofrecer tratamientos avanzados en oncología, focalizándose en minimizar el daño a los tejidos sanos durante el tratamiento del cáncer. Según el Gobierno Vasco, se espera que esta unidad se convierta en un referente en el ámbito oncológico no solo en Euskadi, sino también en el sur de Europa. La unidad brindará asistencia a las provincias de Gipuzkoa, Bizkaia, Araba, Navarra, Iparralde, La Rioja y las provincias castellanas de Burgos y Soria.
El nacimiento de esta unidad representa un avance significativo para la sanidad pública en la región, ya que Euskadi se posicionará entre las primeras comunidades autónomas en contar con un servicio de protonterapia. Este tipo de tratamiento ofrece ventajas en comparación con la radioterapia convencional, al permitir una mayor precisión en la localización del tumor, lo que a su vez mejora la calidad de vida de los pacientes y optimiza los resultados terapéuticos.
La implementación de la protonterapia en el Hospital Donostia es un paso adelante en la lucha contra el cáncer, y su construcción se enmarca dentro de un esfuerzo mayor por parte de las instituciones sanitarias para modernizar y hacer más accesibles los tratamientos oncológicos en la comunidad. Este tipo de infraestructura puede atraer no solo a pacientes de la región, sino también de otras áreas cercanas, lo que podría tener un impacto positivo en el turismo sanitario.
Con la finalización de este proyecto, el Gobierno Vasco espera que el Hospital Donostia se consolide como uno de los principales centros públicos del Estado en la oferta de tratamientos de última generación para el cáncer, mejorando así la atención a los pacientes y fortaleciendo la capacidad del sistema sanitario vasco para hacer frente a esta enfermedad. Se prevé que en los próximos años, esta unidad se convierta en un pilar fundamental en la atención oncológica de la región.





























































































