Buenas noticias desde Zubieta, donde algunos jugadores han vuelto a los entrenamientos normales tras un periodo de inactividad. Igor Zubeldia, Iñaki Rupérez y Jon Karrikaburu ya se han podido incorporar a las sesiones junto a sus compañeros que no fueron titulares en el último partido.
Sin embargo, no todo son buenas noticias. El jugador Gonçalo Guedes sigue enfrentando problemas para recuperarse de un esguince de tobillo que sufrió en la final contra el Atlético. A pesar de haber regresado al grupo la semana pasada, no ha podido participar en las actividades del martes, lo que genera preocupación en el cuerpo técnico.
Además, otros jugadores como Pablo Marín, Beñat Turrientes y Sergio Gómez también terminaron el partido con molestias y deberán esperar para ver cómo evolucionan sus respectivas lesiones, tras la intensa jornada en Sevilla.
El caso de Rupérez es particularmente notable, dado que comenzó como una de las revelaciones de la pretemporada antes de sufrir una lesión en el último amistoso en Bournemouth. Después de optar por un tratamiento conservador que no resultó efectivo, finalmente tuvo que ser intervenido quirúrgicamente. A su regreso, se presentó una infección que ha prolongado su ausencia por cerca de nueve meses.
Por su parte, Zubeldia sufrió una rotura ante el Villarreal el 20 de marzo, lo que lo mantuvo fuera del equipo durante mes y medio. En el caso de Karrikaburu, su lesión ocurrió en un encuentro frente al Getafe, y no había tenido minutos con Matarazzo en todo el año 2026, lo que ha despertado inquietudes sobre su recuperación y futuro en el equipo.
El regreso de estos jugadores es crucial para el rendimiento del equipo en esta fase de la temporada, especialmente considerando las exigencias que se avecinan en la competición. Con el regreso a los entrenamientos, los aficionados esperan que puedan contribuir en los próximos partidos, fortaleciendo la alineación de cara a los retos venideros.
Así, el cuerpo técnico y los fanáticos del club tienen motivos para ser optimistas con las últimas noticias desde Zubieta, aunque la situación de los lesionados todavía requiere seguimiento constante.





























































































