La polémica en torno al impuesto turístico en Gipuzkoa llega a su fin, ya que este viernes a mediodía se cierra el plazo para que los grupos políticos de las Juntas Generales presenten enmiendas a la norma foral. Ni el PNV ni el PSE harán propuestas de modificación. Aunque no cuentan con mayoría en la cámara legislativa guipuzcoana, su socio de la reforma fiscal, Elkarrekin Gipuzkoa, tampoco ha impulsado enmiendas, al igual que EH Bildu. Así, el artículo que establece que el impuesto turístico comenzará a aplicarse el 1 de enero de 2027 se mantendrá en su forma original. El alcalde de Donostia, Jon Insausti, había intentado que los municipios pudieran anticipar su aplicación a este año, pero esta posibilidad se ve frustrada.
La diputada de Hacienda, Itziar Agirre, presentó el pasado 17 de marzo la norma foral del impuesto turístico, acordada con las diputaciones de Bizkaia y Araba, que inicialmente proponía su aplicación a partir del 1 de enero del próximo año. Esta fecha generó el descontento en el Ayuntamiento de Donostia, que se vería privado de ingresos fiscales durante la temporada estival. Desde entonces, el alcalde ha solicitado repetidamente que se permita a los municipios activar el impuesto antes del plazo previsto.
El 27 de marzo, Itziar Agirre compareció en las Juntas Generales para exponer la norma y poner en marcha su proceso de aprobación, comenzando con el periodo de enmiendas que concluye este viernes a las 12:00 horas. A pesar de que las diputaciones que apoyan este impuesto deseaban que se aplicara el 1 de enero, el alcalde Insausti había instado a los partidos a modificar la fecha. De todos, solo el PP ha incluido una enmienda que propone un inicio anticipado del impuesto.
A pesar de la presión del alcalde, el PNV y el PSE no han presentado enmiendas a la norma foral que su propia diputada ha redactado junto a sus homólogas de otras provincias. El consejero de Turismo del Gobierno Vasco, Javier Hurtado, ha respaldado el trabajo de Agirre, dado que esta ley es resultado de su departamento.
Además, EH Bildu ha propuesto varias enmiendas que buscan modificar aspectos clave del impuesto. Una de ellas consiste en equiparar los pisos turísticos a los hoteles de cinco estrellas, aumentando el importe mínimo a 2,5 euros y el máximo a 5 euros. También han solicitado eliminar la restricción que limita el cobro del impuesto a las primeras cinco noches de estancia.
Por su parte, Elkarrekin Gipuzkoa ha planteado solicitudes para que los ayuntamientos puedan facilitar la aplicación del impuesto antes del 1 de enero de 2027, así como establecer exenciones para ciertos tipos de alojamientos. También han propuesto reducir las exigencias necesarias para que un municipio pueda bonificar el impuesto al 100%.
Las respuestas a la solicitud de Insausti por parte de otros grupos han sido mayoritariamente negativas. La diputada general, Eider Mendoza, recordó que la fecha de inicio fue una demanda de la asociación de municipios vascos, Eudel. La diputada de Hacienda de Bizkaia, Itxaso Berrojalbiz, destacó que todos los municipios deberían aplicar el impuesto simultáneamente por cuestiones legales, mientras que el consejero Hurtado expresó su sorpresa ante las declaraciones del alcalde.
El resto de las enmiendas presentadas en Gipuzkoa han ido en direcciones diferentes. EH Bildu ha formulado siete enmiendas, centradas principalmente en la equiparación de los pisos turísticos a los hoteles, la eliminación del límite en la tasa por la duración de la estancia y la provisión de recursos técnicos por parte de la Diputación para facilitar la implementación del impuesto.
El plazo para presentar enmiendas se cerrará hoy a las 12:00, y se espera que la norma foral se apruebe antes del verano. El PP ha presentado cinco enmiendas, destacando no solo la propuesta de adelantar la fecha de inicio, sino también la solicitud de que los alojamientos rurales estén exentos del impuesto. Mientras tanto, Elkarrekin Gipuzkoa anunciará sus enmiendas esta misma jornada, aunque ya han indicado que realizarán correcciones menores, considerando que la norma es coherente y equilibrada.






























































































