Este sábado, la Real Sociedad B se dirige a Valladolid con la imperiosa necesidad de conseguir una victoria que ponga fin a una serie negativa de seis partidos sin ganar. El encuentro está programado para las 16:15 horas.
A pesar de la racha adversa, el equipo dirigido por Jon Ansotegi mantiene un margen de seis puntos sobre la zona de descenso. Sin embargo, la situación se torna complicada conforme avanza la temporada.
Con el primer equipo ya con sus objetivos cumplidos y tras haber conquistado la Copa del Rey, el siguiente gran reto del club es asegurar que su filial permanezca un año más en la categoría de plata.
El partido frente al conjunto vallisoletano se presenta como un gran desafío, especialmente porque Ansotegi no podrá contar con el jugador sancionado Kazunari Kita. Es probable que Luken Beitia se incorpore al primer equipo, lo que obligará al técnico a hacer uso de jugadores como Unax Ayo, Iker Calderón o Balda, quien podría ser reconvertido para completar la defensa.
Una buena noticia para el filial es que Ibai Aguirre podría regresar tras varias semanas de actividad con el primer equipo, siendo una pieza fundamental en el planteamiento del técnico vizcaíno. Además, el jugador Ochieng podría volver a ser convocado, tal como confirmó Ansotegi en declaraciones recientes, junto con Lebarbier, que ha estado alejado de los terrenos de juego por una lesión de menisco durante casi medio año.
En la previa del encuentro, Ansotegi destacó el trabajo realizado en Zubieta que contribuyó al éxito en la Copa del Rey. El entrenador confía en que su equipo podrá romper esta racha negativa, enfrentándose a un rival que, aunque no está en su mejor forma, posee un campo de Primera División y ha tenido un pasado reciente en la élite del fútbol español. “Es un equipo creado para pensar en el ascenso, por lo que será otro contexto muy complicado para nosotros”, apuntó el técnico.
El filial txuri-urdin se medirá a un rival directo por la permanencia, lo que añade un extra de presión a un encuentro ya de por sí complicado. En este contexto, la ausencia de jugadores clave puede influir en el rendimiento del equipo, aunque la esperanza de ver a Aguirre en el once titular podría ser un aliciente.
La cita del sábado en el estadio José Zorrilla será crucial para las aspiraciones del Real B y podría marcar un punto de inflexión en su temporada. Con la mirada puesta en la permanencia, cada punto cuenta y la necesidad de revertir la situación se vuelve apremiante.































































































