Enrique Villar, quien se desempeñó como delegado del Gobierno en el País Vasco durante la presidencia de José María Aznar y fue parlamentario en la Cámara vasca, ha fallecido esta madrugada en Logroño a la edad de 70 años, tras una larga enfermedad por cáncer, tal y como confirmaron fuentes del Partido Popular (PP). Villar era conocido por su postura firme frente a los gobiernos nacionalistas y se encontraba gravemente enfermo, ingresado en un hospital de su ciudad natal.
El entierro de Villar se llevará a cabo el domingo en Logroño, mientras que el funeral se oficiará el lunes a las seis de la tarde en la Iglesia Santa María La Redonda. Además, se está considerando la posibilidad de realizar otro funeral en Vitoria, dada su estrecha vinculación con la ciudad. El PP en Álava ha expresado su tristeza por la pérdida, destacando que dirigentes como Ramón Rabanera, Pepa Lafuente y Javier De Andrés están «muy apenados», recordando los momentos difíciles que compartieron en la política vasca.
Durante su mandato como delegado del Gobierno entre 1996 y 2004, Villar fue un crítico abierto de la tendencia soberanista del nacionalismo. En 1999, llegó a catalogar de «asesinos» a miembros del PNV y EA por pactar con Euskal Herritarrok, un partido que incluía a presos de ETA en sus listas electorales. Villar acusó en varias ocasiones al PNV de facilitar la existencia de la organización terrorista, afirmando en 2003 que se estaba luchando contra ETA «poco a poco, si no fuera por la ayuda que recibe del PNV».
El Gobierno Vasco solicitó su cese en 2003 por no respetar las instituciones vascas, tras gestos de desaprobación hacia la propuesta de consulta del ex lehendakari Juan José Ibarretxe, a la que se opuso firmemente. Nacido el 18 de diciembre de 1939 en Logroño, Villar fue ingeniero agrónomo y trabajó en una empresa en Vitoria dedicada a la producción de semillas para la remolacha azucarera. Su carrera política comenzó en la Unión de Centro Democrático (UCD), donde fue concejal del Ayuntamiento de Vitoria en las elecciones de 1979.
Posteriormente, se unió a Alianza Popular (AP), donde también ocupó cargos en el Ayuntamiento y en las Juntas Generales de Álava. Tras la refundación de AP en el Partido Popular, fue nombrado presidente de la gestora provincial por Jaime Mayor Oreja. Villar obtuvo su escaño en el Parlamento Vasco en 1990, donde desempeñó funciones importantes en diversas comisiones, como la de Economía y la de Industria.
En 1996, fue nombrado delegado del Gobierno en el País Vasco, cargo que ocupó hasta 2004, cuando decidió renunciar. Su labor fue reconocida con la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica el 23 de enero de ese mismo año. Villar también desempeñó un papel como agregado cultural en la Embajada de Lisboa hasta su jubilación. El 18 de diciembre de 1939, nació Enrique Villar, un político que dejó una huella significativa en la historia de la política vasca.
El parlamentario vasco del PP, Carlos Urquijo, ha recordado a Villar como una persona de «todo corazón», lamentando que se ha ido «una parte muy importante de la historia del centro-derecha». Urquijo, quien fue sucesor de Villar en la Delegación del Gobierno, subrayó que su legado será recordado por su entrega al servicio público y su integridad.






























































































