En un acto lleno de emoción, la Real Sociedad mostró la Copa del Rey a su afición en un evento breve celebrado antes del partido en el estadio Anoeta. Los jugadores, uniformados con su indumentaria habitual, hicieron su entrada al campo rodeados de banderas blanquiazules, mientras los aficionados entonaban el famoso cántico «Txuri-Urdin». Este reconocimiento incluyó un pasillo de respeto por parte de los jugadores del Getafe, que aplaudieron el logro del equipo guipuzcoano.
Entre los últimos en salir al campo se encontraban los cuatro capitanes: Mikel Oyarzabal y Aritz Elustondo, quienes realizaron el recorrido con la copa hacia el centro del terreno. Barrene e Igor Zubeldia también participaron en este simbólico momento. El estadio estalló en vítores cuando la plantilla se alineó con el trofeo, mientras la afición coreaba «Txapeldunak, txapeldunak!», celebrando con fervor el éxito alcanzado.
Después de finalizar el partido, los jugadores tienen previsto continuar la celebración del trofeo junto a sus seguidores. Este evento no solo resalta la importancia del triunfo para la Real Sociedad, sino que también refleja el fuerte vínculo entre el equipo y su afición, que se ha mantenido a lo largo de los años. La conexión emocional se vive intensamente en cada encuentro, consolidando así la identidad del club en la comunidad guipuzcoana.































































































