El mundo político vasco ha recibido con tristeza la noticia del fallecimiento de Carlos Garaikoetxea, quien fue el primer lehendakari de la transición. Nacido en Pamplona en 1938 y formado en Derecho y Económicas en la Universidad de Deusto, su carrera política comenzó tras un período en el sector privado, donde alcanzó la presidencia de la Cámara de Comercio e Industria de Navarra.
Con el objetivo de fortalecer la identidad y derechos del euskera, Garaikoetxea se unió al Partido Nacionalista Vasco (PNV) en 1975. Desde entonces, su influencia fue notable, liderando el Euzkadi Buru Batzar y siendo elegido miembro del Parlamento Foral de Navarra en 1979. Ese mismo año, fue nombrado presidente del Consejo General Vasco, un órgano precursor del Gobierno Vasco.
Su mandato como lehendakari comenzó en 1980 y se extendió hasta 1985, un período crucial en la historia del País Vasco. Durante su gestión, se crearon instituciones fundamentales como la Ertzaintza, la policía autonómica, en 1982, y el sistema de salud Osakidetza en 1983. También impulsó la creación de EiTB, la radiotelevisión pública vasca, contribuyendo así a la consolidación de un marco institucional que buscaba ofrecer estabilidad y cohesión tras las tensiones de la dictadura franquista.
El legado de Garaikoetxea abarca iniciativas que marcaron un hito en la evolución política y social del País Vasco. Su postura ante la apertura a la sindicación de funcionarios públicos y su liderazgo durante eventos significativos como la visita del papa Juan Pablo II en 1984, y la gestión de las inundaciones de 1983, reflejan su compromiso con la sociedad vasca y los desafíos que se presentaron en su época.
Sin embargo, su trayectoria no estuvo exenta de controversias. En 1985, tras diferencias profundas con la dirección de su partido sobre la Ley de Territorios Históricos, decidió dejar el cargo de lehendakari, siendo sucedido por José Antonio Ardanza. Posteriormente, lideró una escisión que resultó en la fundación de Eusko Alkartasuna, donde continuó su carrera política hasta 1999.
Garaikoetxea también fue miembro del Parlamento Vasco en varias ocasiones y desempeñó el rol de eurodiputado entre 1987 y 1991. A lo largo de su vida, se mantuvo activo en el ámbito político, incluso después de su retirada oficial, participando en la creación de EH Bildu en 2009, un conglomerado de fuerzas abertzales.
Su fallecimiento se produjo en torno a las 16:30 horas de esta tarde en Pamplona, ciudad que lo vio nacer y donde residía. Garaikoetxea deja un legado imborrable en la historia del País Vasco y su impacto en la lucha por los derechos del euskera es recordado por muchos como uno de los pilares de su carrera.






























































































