Donostia acoge con entusiasmo el lanzamiento de la primera novela de Helena Resano, titulada Las rutas del silencio, que ha sido publicada por Espasa. La periodista, conocida por su labor como presentadora de informativos en La Sexta desde 2006, da este importante paso hacia la literatura mientras sigue compaginando su carrera con gran dedicación y emoción.
Resano vivió momentos especiales durante su primera experiencia en Sant Jordi, donde firmó ejemplares en Barcelona. “La respuesta ha sido abrumadora. La gente está leyendo el libro y recibiendo comentarios muy positivos”, afirma con alegría. La autora destaca que este proyecto no fue un impulso de última hora, sino que se gestó a lo largo de varios años, con el apoyo constante de su editora, Myriam Galaz, quien ya había intentado convencerla en 2014 de que podía escribir una novela.
En un inicio, Resano se mostró cautelosa respecto a la idea. “No me veía preparada, mis hijos eran pequeños y no quería robarles más tiempo”, explica. Sin embargo, en 2016, se comprometió a escribir un libro sobre periodismo, lo que finalmente se materializó. “Myriam siempre mantenía la esperanza de que podía hacerlo, y en octubre de 2024 me dijo que seguía siendo su “espinita clavada””, añade.
La inspiración para su novela provino de un contacto inesperado con un seguidor francés, Jean François Resano, quien le pidió información sobre su apellido. Este intercambio llevó a Resano a investigar sobre su familia y su historia, lo que se convirtió en el punto de partida para su personaje principal, Amalia, una mujer con el sueño de crear una línea de transportes en la España de finales de los años cuarenta.
La novela se sitúa en un contexto de posguerra, donde la protagonista enfrenta desafíos en un entorno rural como Falces. “Amalia vive en una generación marcada por la miseria y la guerra, donde cada decisión es crucial para su futuro”, explica Resano. La historia también incluye una trágica circunstancia que provoca el traslado de Amalia a Biarritz, un lugar que se convierte en un personaje más de la novela, simbolizando la búsqueda de la prosperidad.
La autora se inspira en la historia real de Biarritz y en su intento por recuperar el esplendor de épocas pasadas. En su obra, incluye referencias al Hotel du Palais, construido por Napoleón, y a las fiestas de la alta sociedad que se celebraban en esos días. Sin embargo, Resano también muestra la realidad de las familias que, como la de su protagonista, luchan por adaptarse a nuevas circunstancias en un contexto social complejo.
El papel de las familias es fundamental en la narrativa. Resano, quien no conoció a sus abuelos paternos, valora la importancia de las raíces y los legados familiares en la construcción de la identidad. “Es parte de lo que somos y es inevitable”, comenta.
Como lectora ávida, ha sido influenciada por diversas recomendaciones, lo que la llevó a desarrollar un estilo narrativo que a menudo se visualiza en imágenes. Sin embargo, Resano también ha enfrentado el reto de ser reconocida como autora, a pesar de su carrera en televisión. “El prejuicio existe, pero creo que los escritores estamos en constante escritura”, afirma. Ahora, observa con orgullo que su novela ha sido bien recibida, y se siente aliviada al escuchar que su trabajo ha sido valorado positivamente por los lectores.
La madurez también ha influido en su capacidad de narrar experiencias y emociones complejas. “Las vivencias que traemos a nuestras historias enriquecen a los personajes”, sostiene, subrayando que la evolución tanto personal como profesional es un recurso valioso en su escritura.
Resano ha trabajado durante 20 años en La Sexta y reconoce que la estabilidad en su carrera ha sido reconfortante. No obstante, mantiene que es fundamental ganarse el puesto cada día. “La audiencia es una espada de Damocles”, comenta, refiriéndose a la presión constante por mantener el interés del público en un entorno competitivo.
A pesar de los desafíos del periodismo, Resano ve un futuro prometedor para la profesión. “La necesidad de información seguirá creciendo en un mundo complejo”, afirma. Su experiencia personal con su salud también ha influido en su perspectiva. Tras un susto significativo hace dos años, se siente agradecida por su recuperación y por el apoyo que ha recibido.
Finalmente, Resano expresa su deseo de continuar escribiendo. “Me ha entrado el gusanillo de la escritura y tengo más historias que contar”. A su vez, hace un llamado a la responsabilidad en el consumo literario, pidiendo a la gente que valore el trabajo de los autores y respete su labor en un mundo donde las descargas ilegales son una amenaza.
Con cada página de Las rutas del silencio, Resano no solo comparte una historia, sino que también reflexiona sobre el legado familiar y la búsqueda de identidad, temas que resuenan profundamente en la sociedad actual.





























































































