Este miércoles, centenares de personas se dieron cita para rendir homenaje a Carlos Garaikoetxea, el primer lehendakari de la democracia moderna, quien falleció el lunes a los 87 años en Pamplona debido a un infarto. La capilla ardiente se estableció en el vestíbulo principal del Palacio de Ajuria Enea, que estuvo abierto de 10:00 a 14:00 horas. Durante esa mañana, numerosos asistentes, desde figuras políticas destacadas hasta ciudadanos anónimos, pasaron para ofrecer su último adiós a una de las personalidades más influyentes en la historia reciente de Euskadi.
El cortejo fúnebre llegó al palacio antes de las 10:00 horas, donde el himno de Euskadi, «Eusko abendaren eserkia», resonó mientras seis agentes de la Ertzaintza transportaban el féretro a hombros. En la entrada del recinto esperaban el actual lehendakari, Imanol Pradales, junto a la familia de Garaikoetxea, que incluía a su viuda, Sagrario, y a sus hijos, Carlos, Iván y Mikel. También se encontraban presentes varios consejeros del Gobierno Vasco, encabezados por el vicelehendakari, Mikel Torres.
El ataúd, expuesto y acompañado de una ikurriña, estuvo en el vestíbulo durante toda la mañana. La familia y el lehendakari actual saludaron a todos los asistentes, aunque la actividad se vio interrumpida durante aproximadamente media hora debido a un mareo que sufrió Sagrario, la viuda. A pesar de este contratiempo, se recuperó rápidamente y las actividades continuaron, especialmente cuando se formó una considerable fila en la entrada.
La capilla ardiente recibió a casi todas las figuras relevantes de la política vasca, incluidos los tres exlehendakaris vivos: Juan José Ibarretxe, Patxi López e Iñigo Urkullu. También acudieron representantes de partidos como PNV, EH Bildu, PSE-EE, PP, Sumar y Podemos, así como los tres diputados generales y los alcaldes de las tres capitales vascas. Una destacada delegación de Eusko Alkartasuna, el partido que fundó Garaikoetxea, estuvo presente, con figuras históricas como Rafa Larreina, Inaxio Oliveri y Eba Blanco.
El exlehendakari Iñigo Urkullu se mostró agradecido en su discurso, señalando que Garaikoetxea fue «un eslabón de una cadena sólida» que permitió a otros seguir adelante. Por su parte, Patxi López recordó al homenajeado como un político cuya «defensa contundente de sus principios» es muy necesaria en la actualidad. La visión y el carisma de Garaikoetxea fueron destacadas por Juan José Ibarretxe, quien lo calificó como el «lehendakari con mayúsculas».
La figura de Garaikoetxea también fue homenajeada por Aitor Esteban, presidente del EBB del PNV, quien subrayó las dificultades que enfrentó durante su mandato y cómo puso las bases de las instituciones vascas. Arnaldo Otegi, secretario general de EH Bildu, lo describió como un líder que «hizo cosas extraordinarias en tiempos extraordinarios». El actual secretario general de los socialistas vascos, Eneko Andueza, lo identificó como un símbolo de una Euskadi inclusiva, resaltando que «si la Euskadi de hoy es así, es gracias a su contribución».
Laura Garrido, portavoz del PP en el Parlamento vasco, también estuvo presente para recordar el legado de Garaikoetxea, quien fue clave en la creación de instituciones como la Ertzaintza y Osakidetza. El recuerdo de Garaikoetxea como un líder que reactivó la ilusión en la sociedad vasca fue compartido por Eba Blanco, la actual secretaria general de Eusko Alkartasuna. «El franquismo le robó todo a este pueblo y él reactivó la construcción nacional», afirmó.
Finalmente, Jordi Turull, secretario general de Junts, remarcó la falta que hace su estilo político en la actualidad, señalando su respeto por los derechos nacionales. Pedro Luis Uriarte, exconsejero de Economía y Hacienda, concluyó recordando su impresionante capacidad de liderazgo en momentos críticos. La jornada, cargada de emoción y recuerdos, dejó claro el impacto que tuvo Carlos Garaikoetxea en la historia política y social de Euskadi.

























































































