El mercado donostiarra de locales comerciales, tanto de venta como de alquiler, se caracteriza por un notable dinamismo que lo sitúa entre los más atractivos del país para el comercio urbano. Esto se indica en un informe elaborado por las consultoras aRetail y Gesvalt, que subraya la calidad de los inquilinos y la reciente firma de contratos como factores fundamentales que aportan estabilidad y visibilidad a medio plazo.
Según el análisis, el atractivo de este mercado se basa en tres pilares: la calidad y solvencia de los inquilinos, la firma reciente de contratos que aseguran un ingreso constante, y la robustez estructural de las mejores ubicaciones. El informe destaca que el dinamismo comercial de Donostia está respaldado por el creciente consumo local de alto poder adquisitivo y un incremento en el flujo turístico internacional.
En el contexto socioeconómico actual, la población de Donostia alcanzó en 2025 un máximo histórico de 189.866 habitantes, lo que refuerza su atractivo residencial y la estabilidad de su mercado urbano. Este crecimiento demográfico es un claro indicador del interés por vivir en la ciudad, lo que a su vez impacta positivamente en la economía local.
En términos de ingresos, la renta bruta media por hogar se ha situado en 64.281 euros, experimentando un aumento del 6,97 % en comparación con el año anterior. La tasa de desempleo, que se mantiene en mínimos históricos, alcanzando el 7,03 % en enero, también posiciona a Donostia entre las capitales españolas con mayor poder adquisitivo, favoreciendo un consumo sólido en el sector comercial.
El turismo se perfila como un «motor estratégico» para la ciudad, con más de 1.049.216 visitantes en el último año, lo que representa un crecimiento del 4,3 % respecto al año anterior y un notable incremento del 6,1 % en el segmento internacional. Las pernoctaciones también han crecido, alcanzando los 2.194.508, lo que refleja un impacto positivo en el comercio y la hostelería local.
En este marco, 2025 se considera un año de importancia para el sector de locales comerciales, con un crecimiento en el volumen de operaciones cerradas del 150 % respecto a 2024. Este aumento es un claro reflejo de la demanda activa en el mercado, que ha encontrado respuesta en la rotación de activos estratégicos.
El informe señala que la actividad comercial se ha centrado en las principales arterias comerciales donostiarras, entre las que destacan la calle Loiola, la Avenida de la Libertad, Arrasate y San Marcial. Estas vías han sido escenario de algunas de las transacciones más relevantes del año.
En particular, la calle Loiola y la Avenida de la Libertad se han convertido en puntos de interés para grandes marcas y operadores internacionales. Sin embargo, calles como Getaria, San Marcial y Arrasate se presentan como alternativas estratégicas para aquellas marcas que buscan opciones más competitivas o que no logran disponibilidad en los ejes principales.
La calle Txurruka también ha empezado a ganar relevancia, convirtiéndose en un enclave emergente para marcas de lujo, lo que refuerza su atractivo dentro del mapa comercial urbano. Esta diversificación de la oferta comercial es un signo positivo para la economía local, que se beneficia de una amplia gama de productos y servicios.
La Avenida de la Libertad, que cuenta con 47 locales y solo uno disponible, muestra una oferta diversificada donde la moda representa el 52 % de los negocios, incluyendo un 14 % de joyería. En este sentido, la cosmética, servicios, restauración y otros sectores también tienen un peso importante en la oferta comercial.
Por su parte, la calle Loiola, que tiene 34 locales disponibles, se caracteriza por un predominio de la moda (49 %) y la cosmética (21 %). Las rentas mensuales en ambas calles varían según las características de los locales, con precios que oscilan entre 155 y 175 euros por metro cuadrado en Loiola, y entre 110 y 145 euros en la Avenida de la Libertad para locales de hasta 100 metros cuadrados.
En conclusión, el mercado de locales comerciales en Donostia no solo refleja la vitalidad del comercio urbano, sino que también está estrechamente ligado a la evolución demográfica y socioeconómica de la ciudad. Con un entorno favorable para el crecimiento y el consumo, las expectativas para el futuro son prometedoras, lo que resalta la importancia de este sector en la economía local.

























































































