El Departamento de Cultura y Deportes de la Diputación Foral de Gipuzkoa y la Real Sociedad Fundazioa han formalizado un acuerdo de colaboración con motivo de la Copa de la Reina de balonmano, que se celebrará durante el fin de semana en Donostia. Este convenio busca animar la Fan Zone del evento y brindar a la comunidad un espacio «abierto, inclusivo y familiar» que fomente los valores del deporte femenino, permitiendo a los asistentes disfrutar de la competición más allá de la pista.
La Fan Zone, que se situará frente al pabellón de Illunbe y contará con más de 1.200 metros cuadrados, ofrecerá diversas actividades para niños y familias, incluyendo hinchables, pintacaras y una máquina de hacer chapas. La diputada de Cultura y Deportes, Goizane Álvarez, ha resaltado que la intención es que la Copa de la Reina «se viva también fuera de la pista, como una fiesta abierta a toda la ciudadanía».
Álvarez ha subrayado que Illunbe acogerá balonmano femenino de primer nivel, pero que el objetivo es que las familias, así como niñas y niños, encuentren un lugar para acercarse al deporte desde el juego, la convivencia y la igualdad. «Los grandes eventos deportivos son una oportunidad para reforzar referentes femeninos y generar participación», ha afirmado. La diputada ha añadido que la organización de este evento pretende dejar una huella más allá de los resultados deportivos.
Con el convenio establecido, la Diputación Foral de Gipuzkoa se encargará de proporcionar el espacio físico dentro de la Fan Zone, así como el acceso a infraestructuras básicas y la supervisión general de las actividades. Por su parte, la Fundación Real Sociedad se encargará de la gestión de las actividades, incluyendo la instalación, funcionamiento y desmontaje de los hinchables, así como la contratación y coordinación del personal monitor.
Las dos entidades trabajarán de forma coordinada para asegurar el desarrollo adecuado de las actividades, garantizando el cumplimiento de la normativa de seguridad, especialmente en lo que respecta a la atención de menores, y establecerán una comunicación conjunta del proyecto. De esta manera, se espera que la Copa de la Reina no solo sea un evento deportivo relevante, sino también un espacio de celebración y unión para toda la comunidad.



























































































