El Gobierno Vasco ha manifestado su desacuerdo ante la reciente decisión de Etxegintza de no ceder dos parcelas municipales en El Infierno para la construcción de vivienda protegida. En un comunicado, el departamento de Vivienda del Gobierno Vasco ha alertado que, si Donostia no decide aprovechar la ayuda ofrecida, los recursos destinados podrían ser redirigidos hacia otras localidades en el programa de Visesa de 2027. Esta situación pone de relieve las diferencias que persisten entre las administraciones sobre la gestión del suelo y el modelo de vivienda que se debe implementar.
El consejero de Vivienda, Denis Itxaso, ha resaltado que el Ejecutivo mantiene su disposición para llevar adelante el proyecto en El Infierno, que permitiría la creación de 270 viviendas protegidas destinadas al alquiler. Esto se alinea con la estrategia del Gobierno Vasco, que busca proporcionar soluciones habitacionales a los ciudadanos en un contexto donde el déficit de vivienda protegida es significativo.
En la programación del próximo contrato de Visesa, que se formalizará el 13 de mayo, se ha señalado que estas parcelas podrían seguir siendo consideradas para el desarrollo de viviendas públicas. El departamento de Vivienda ha indicado que el plazo de ejecución sería comparable al de otros proyectos, como la construcción de 98 viviendas en alquiler en Ciudad Jardín, que se iniciará próximamente.
El Gobierno Vasco ha reiterado su compromiso con la disponibilidad de recursos y la voluntad política para impulsar este tipo de iniciativas. Según el comunicado, “la disponibilidad presupuestaria es total, la voluntad política y técnica es absoluta”. Visesa no solo se hace cargo de los costes de construcción, sino también del mantenimiento futuro de las viviendas a través de Alokabide, la agencia pública del alquiler. Este enfoque se considera crucial en un municipio que enfrenta una gran presión residencial debido a la escasez de viviendas protegidas.
El Ayuntamiento de Donostia ha enfatizado la necesidad de liderar este proyecto, asegurando que el acceso a la vivienda sea prioritario para los residentes empadronados. El alcalde, Jon Insausti, ha subrayado que su objetivo es atender a aquellos donostiarras que, a pesar de tener empleo, no pueden acceder a vivienda pública ni a la libre debido a sus rentas.
Recientemente, el consejo de administración de Etxegintza aceptó la cesión de las parcelas discutidas, lo que permite avanzar en la elaboración de los pliegos de licitación para la construcción de las 270 viviendas protegidas. Este modelo de colaboración público-privada combina viviendas sociales en alquiler con unidades tasadas en propiedad, y se prevé que las obras puedan adjudicarse en un plazo de tres meses, con una inversión inicial de 4 millones de euros.
Además, el adjudicatario deberá entregar al Ayuntamiento todas las viviendas protegidas y 3.520 metros cuadrados de locales para uso dotacional. Desde el Consistorio se estima que esta iniciativa beneficiará a las familias de clase media que no tienen acceso a la vivienda libre, ofreciendo una oportunidad real de adquisición de vivienda a través de sus ingresos.
Insausti ha argumentado que este modelo, que ya ha tenido éxito en otras áreas de Donostia, representa una solución viable para las familias que han sido históricamente desatendidas en la política de vivienda municipal. En El Infierno, se planea construir 135 viviendas sociales y otras tantas en régimen de propiedad tasada, buscando así atender a los donostiarras que se encuentran en situaciones económicas complicadas.
La situación habitacional en Donostia es crítica, con un mercado de alquiler prácticamente inexistente y precios de vivienda libre que se consideran inalcanzables. El alcalde ha afirmado que es esencial actuar para ofrecer opciones a los jóvenes altamente cualificados que enfrentan dificultades para acceder a una vivienda adecuada.
Con este contexto de divergencias, Insausti e Itxaso se reunirán hoy para discutir varias promociones y buscar acuerdos, incluyendo el desarrollo de la cárcel de Martutene. El diálogo entre las administraciones es clave para avanzar en soluciones habitacionales que respondan a las necesidades de los ciudadanos de Donostia.





























































































