El Getafe, tras sufrir una derrota ante el Levante por 1-0 en su último encuentro, ha visto interrumpido su intento de alcanzar los puestos europeos. Esta derrota rompe una racha de una sola derrota en cinco partidos, lo que obliga al conjunto dirigido por José Bordalás a replantear sus objetivos para el resto de la temporada, mientras se prepara para visitar Anoeta.
Aunque la zona de descenso está a una distancia razonable de nueve puntos, Bordalás sigue comprometido a asegurar la permanencia del club en la máxima categoría del fútbol español. La posibilidad de alcanzar la última plaza europea está ahí, y una victoria contra la Real Sociedad en Anoeta podría ser clave para dar un empujón a sus aspiraciones.
Una victoria en este enfrentamiento sería crucial no solo para consolidar la permanencia del Getafe un año más en Primera División, sino que también abriría la puerta a metas más ambiciosas en el futuro. Sin embargo, el técnico no quiere distraerse con la idea de competir a nivel continental en la próxima temporada y prefiere centrarse en lo inmediato.
Para conseguir esos tres puntos vitales, el Getafe tendrá que enfrentar la ausencia de jugadores clave en la defensa. Zaid Romero y Domingos Duarte no podrán participar en el encuentro debido a sanciones, lo que complicará la estrategia del cuerpo técnico. Romero comenzará su primera de tres jornadas de suspensión tras una falta de respeto hacia el árbitro en el mencionado partido ante el Levante.
Además, el equipo no contará con los lesionados Borja Mayoral y Juanmi Jiménez, lo que añade más dificultad a la formación del plantel. A pesar de estas bajas, el resto de la plantilla está lista para el desafío, y se espera que formará una defensa compuesta por Abdel Abqar, Djené Dakonam y Sebastián Boselli, mientras que la posición del centro del campo podría estar ocupada por Luis Milla y Mauro Arambarri, con la duda de si Adrián Liso o Mario Martín los acompañarán.
En resumen, el encuentro del domingo en Anoeta no solo es crucial para el Getafe, sino que también tiene implicaciones significativas para su futuro en la liga. La presión está en el equipo de Bordalás, que debe regresar al camino de la victoria para mantener vivas sus esperanzas de una temporada exitosa.





























































































