El entrenador de la Real Sociedad, Pellegrino Matarazzo, ha expresado su descontento tras el empate 3-3 contra el Rayo Vallecano, un resultado que llegó después de que su equipo dominara el encuentro, llegando a tener una ventaja de 1-3 a falta de siete minutos para finalizar el tiempo reglamentario. A pesar de haber conseguido dos goles de Mikel Oyarzabal y uno más de Orri Oskarsson, el equipo txuri-urdin vio cómo se les escapaba la victoria al encajar dos tantos en los últimos instantes, siendo el último un gol del brasileño Alemao en el tiempo de descuento.
Matarazzo comentó sobre el partido que «lo que vi en las pantallas que tenía fue que era penalti y también vi una decisión correcta». A pesar de la decepción, consideró que las decisiones del árbitro fueron apropiadas, refiriéndose a los dos goles anulados al equipo madrileño. “Es un momento que realmente cambia el partido. Creo que por eso hubo una emoción extrema en esa decisión, pero, al final, creo que fue la decisión correcta”, agregó el técnico.
El entrenador no ocultó su frustración ante el resultado: “Si vas ganando 1-3 en los últimos minutos del partido, quieres llevar el resultado hasta el final. No lo hemos conseguido, así que estamos decepcionados. Los chicos están disgustados y por eso este resultado se siente como una derrota”, señaló Matarazzo. La sensación de haber dejado escapar una victoria en este encuentro ha dejado un mal sabor de boca en el vestuario.
En cuanto al rendimiento del equipo, el entrenador enfatizó la necesidad de mejorar la defensa en el futuro próximo. A pesar de la decepción, también encontró aspectos positivos en el juego, diciendo: “En el lado positivo, marcamos tres goles y tuvimos muchas ocasiones. También vimos cosas que queríamos ver. Vimos a algunos jugadores jugando juntos y eso, para mí, era muy importante”. Concluyó su análisis afirmando que siguen con ilusión hasta final de temporada.
Este empate ha dejado a la Real Sociedad en una situación delicada, donde su próximo reto será mejorar su rendimiento defensivo si desean mantener aspiraciones en la liga. La conclusión de Matarazzo resuena en el ambiente: todavía hay trabajo por hacer, y el equipo debe aprender de estas experiencias para poder conseguir los resultados deseados en el futuro.
































































































