El pasado domingo se vivió un día soleado en Gipuzkoa, marcado por la histórica victoria de la Real Sociedad en la final de la Copa del Rey, celebrada en Sevilla. Este triunfo ha sido destacado en las portadas de diversos medios, evocando la memorable final de 1987 contra el Atlético de Madrid, también en Zaragoza. En particular, NOTICIAS DE GIPUZKOA optó por una portada doble que capturaba la esencia del momento, utilizando la misma imagen tanto en la portada como en la contraportada.
Las primeras páginas de los periódicos reflejan la emoción del acontecimiento, con imágenes significativas como la de Mikel Oyarzabal, capitán del equipo, levantando el trofeo junto a sus compañeros. Otro protagonista de la noche fue Unai Marrero, un héroe local que dejó huella en el encuentro.
Jone Bastida, en Berria, subrayó el papel de la afición, destacando que “esta vez sí, celebrarán el título con la hinchada”. Tras un comienzo prometedor, la crónica hace un recorrido por los momentos clave, incluyendo la prórroga en la que, con confianza renovada, la Real supo aprovechar su ventaja.
En Gara, Imanol Carrillo dedicó su artículo a recordar a Aitor Zabaleta, vinculando la victoria con su memoria. Resalta que, aunque “la herida de su muerte nunca se cerrará”, la conquista del título ayuda a mitigar el dolor de los aficionados que lo recordarán siempre.
La crónica de Beñat Barreto en El Diario Vasco presenta la noche como una mezcla de orgullo y felicidad, describiendo cómo la Real obtuvo su séptimo título con una actuación que evocó la histórica final de La Romareda.
Unai Valverde, en Mundo Deportivo Gipuzkoa, se refirió a la “heroica Real”, subrayando la transformación del equipo bajo la dirección de Pellegrino Matarazzo, quien ha logrado convertir a los escépticos en creyentes gracias a su visión y liderazgo.
La figura de Matarazzo ha sido elogiada en la prensa local y también en medios sevillanos. Francisco José Ortega, en el Diario de Sevilla, destaca cómo el entrenador estadounidense llevó a la Real desde la lucha por la permanencia hasta la conquista de la Copa del Rey. “Matarazzo no inventó nada, pero sí ordenó todo, y eso tiene un valor incalculable en el fútbol actual”, enfatiza Ortega.
El cronista de Marca también menciona que la llegada de Matarazzo fue como un regalo de Navidad, marcando un cambio significativo en el equipo. Su enfoque táctico y su capacidad para leer el juego en momentos críticos fueron determinantes en la final.
En el análisis final de la prórroga, se resalta cómo la Real Sociedad enfrentó la presión, con jugadores como Jon Martín y Carlos Soler desempeñando un papel crucial en la defensa y el control del juego. Esta victoria no solo representa un logro deportivo, sino que también simboliza la resiliencia del equipo ante adversidades pasadas.
La emoción de la jornada se extendió también a las narraciones en medios de comunicación, como la de Joxean Alkorta en Gijón, que se ha convertido en un momento memorable para la afición realista. La narración de Samu Valcárcel en Onda Vasca, junto a otros comentaristas, capturó la intensidad del instante en que se marcó el penalti decisivo, un momento que resonará en la memoria de los aficionados.
Junto a Valcárcel, figuras como Maitane Urbieta (Euskadi Irratia) y otros comentaristas locales expresaron la emoción que esta victoria conlleva. Este éxito, aunque efímero, se suma a la rica historia de la Real Sociedad, consolidando aún más su lugar en el corazón de los aficionados.


























































































