El debate sobre el turismo de cruceros en el Gobierno Vasco vuelve a estar en el centro de la atención. En una reciente sesión en el Parlamento autonómico, el consejero de Turismo, Javier Hurtado, reiteró su oposición a este modelo turístico. Al responder a una interpelación de EH Bildu, Hurtado afirmó: «No estoy de acuerdo con ello, no es nuestro modelo». Esta declaración subraya la intención del Ejecutivo de promover una estrategia que favorezca una «distribución equilibrada de los visitantes» y que busque aumentar la estancia media de los turistas en el territorio.
Aunque se han planteado preocupaciones sobre el impacto del turismo de cruceros en lugares como Getxo, Hurtado destacó que en la actualidad Euskadi no enfrenta un «problema» similar al de otros destinos turísticos saturados. Según sus palabras, el turismo de cruceros representa solo el «3%» del total de visitantes que llegan a la comunidad por ocio. Esto contrasta con las quejas de EH Bildu, que advierte sobre los inconvenientes que ya empiezan a surgir, como ruidos y contaminación, y que anticipa un incremento de «80.000 personas más que en 2025». En este contexto, se estima que este año llegarán a Bizkaia alrededor de 260.000 turistas en 106 embarcaciones, según datos de la Autoridad Portuaria.
Hurtado también hizo una distinción crucial entre los grandes cruceros que atracan en Getxo, considerados «alojamientos flotantes», y los ferrys que están siendo analizados para su traslado del Puerto de Bilbao. En este último caso, el consejero subrayó que la decisión no es de su competencia, sino que depende de la Autoridad Portuaria. Además, puntualizó que no hay una propuesta concreta para un cambio en este sentido, refiriéndose a estas opciones como «futuribles» en el diseño del nuevo Puerto Deportivo.
En su intervención, el consejero de Turismo acusó a EH Bildu de utilizar la cuestión del turismo de cruceros como «munición y tema electoral». Reiteró el compromiso del Gobierno Vasco con un modelo de turismo que sea «sostenible e inteligente». Hurtado también afirmó que, cuando llegue el momento de abordar cualquier cambio relacionado con los ferrys, «lo abordaremos».
La posición del Ejecutivo refleja un panorama más amplio sobre cómo se gestiona el turismo en el País Vasco. A medida que la presión por encontrar un equilibrio entre el desarrollo turístico y la preservación del entorno aumenta, las decisiones tomadas en este ámbito se vuelven más significativas. La estrategia del Gobierno Vasco parece estar centrada en crear un modelo que no solo beneficie a la economía local, sino que también respete las particularidades del territorio y la calidad de vida de sus habitantes.
En conclusión, el futuro del turismo en Euskadi, y en particular el de cruceros, seguirá siendo un tema de debate. Las intervenciones de los responsables políticos y las decisiones de las instituciones serán cruciales para definir la dirección que tomará el sector turístico en los próximos años. La gestión adecuada de este tipo de turismo será fundamental para garantizar que la comunidad no sufra las consecuencias de un crecimiento desmedido y que se mantenga la esencia de lo que el Gobierno Vasco desea proyectar al mundo.





























































































