El municipio de Lekeitio, conocido por sus impresionantes paisajes del litoral vasco, se enfrenta a un desafío creciente relacionado con la seguridad de los turistas. En particular, la isla de Garraitz, famosa por sus vistas al Cantábrico, se ha convertido en un punto crítico tras una serie de incidentes de rescate que han desbordado a los servicios de emergencia locales. Ante esta situación, el Ayuntamiento ha solicitado a la Dirección de Puertos y Asuntos Marítimos del Gobierno Vasco que intervenga, dada la competencia que le corresponde en este ámbito.
Durante las recientes vacaciones de Semana Santa, se produjo un alarmante número de rescates. En un breve lapso de cuatro días, un total de 14 personas necesitaron asistencia tras quedar atrapadas por las mareas. Muchos de estos visitantes se vieron imposibilitados de regresar a tierra por sus propios medios, lo que llevó a situaciones de riesgo que obligaron incluso a trasladar a algunos al hospital de Gernika.
Este aumento en las intervenciones ha reavivado el debate sobre la gestión del turismo en este enclave natural y patrimonial. El Ayuntamiento, gobernado por EH Bildu, ha llevado a cabo la primera reunión de una mesa interinstitucional destinada a abordar este problema. En este encuentro participaron no solo la dirección de Puertos del Gobierno Vasco, sino también la Diputación, Cruz Roja, la Ertzaintza y la Policía Municipal, así como el arquitecto y el alcalde, Ander Aldazabal.
Durante la reunión, el alcalde manifestó la urgencia de establecer un plan de acción. «La coordinación entre las instituciones afectadas es completamente necesaria ante el aumento de las situaciones de riesgo que se registran», agregó. Aldazabal destacó que es fundamental que las administraciones competentes asuman sus responsabilidades, un aspecto que, según él, actualmente no se está cumpliendo. Desde el Gobierno local se ha indicado que tanto el malecón de Lazunarri como la entrada a la isla, accesibles mediante escaleras, son competencia de la Dirección de Puertos y Asuntos Marítimos, a la que han solicitado que cumpla con sus obligaciones.
Por su parte, el PNV, único partido en la oposición municipal, ha criticado la gestión del Ayuntamiento, señalando que el problema no radica en los accesos. Denuncian lo que consideran una «absoluta falta de gestión, previsión y responsabilidad» en la administración local. A su juicio, el alcalde ha evadido su responsabilidad al atribuir los incidentes a factores como la masificación turística y la imprudencia de los visitantes. En este contexto, el PNV sostiene que no se puede escudar en la creación de mesas de coordinación para ocultar una falta de acción evidente.
Los servicios de emergencia también han subrayado la necesidad de informar adecuadamente a los visitantes sobre las condiciones de la costa. «Vivimos en el Cantábrico, y eso significa que en nuestra costa puede haber hasta más de 4 metros de diferencia entre la pleamar y la bajamar. Hay que informarse», han indicado. Este comentario refuerza la urgencia de establecer medidas efectivas que protejan tanto a los turistas como al entorno natural de la isla.
La creciente preocupación sobre la seguridad turística en Lekeitio no solo resalta la necesidad de una respuesta rápida de las autoridades, sino que también plantea interrogantes sobre el equilibrio entre la conservación de los recursos naturales y el impulso del turismo en esta región. A medida que la temporada alta de turismo se acerca, la presión sobre las instituciones para implementar soluciones efectivas será mayor. La coordinación y colaboración entre las diferentes entidades será clave para garantizar la seguridad de los visitantes y la protección del patrimonio natural que este enclave representa.





























































































