Gianluca Rocchi, figura clave de la arbitraje en Italia, se encuentra bajo investigación por la Fiscalía de Milán ante acusaciones de fraude deportivo. Este hecho ha llevado al arbitro a apartarse temporalmente de su cargo al frente de la Comisión de Árbitros (CAN) mientras se desarrolla el proceso judicial. El escándalo ha generado una gran expectación en el mundo del fútbol italiano, que espera conocer los detalles de este caso que ha sacudido el Calcio.
La pesquisa se centra en la posibilidad de que Rocchi haya influido en decisiones arbitrales durante partidos de la temporada 2024-25. Un caso relevante es el del partido entre Udinese y Parma, que tuvo lugar el 1 de marzo de 2025. En este encuentro, el árbitro de VAR, Daniele Paterna, cambió de decisión en un corto periodo durante la revisión de un penalti, lo que ha despertado sospechas sobre la posible intervención de Rocchi.
Se ha detectado que, en las grabaciones analizadas, Paterna se giró hacia el cristal de la sala VAR de Lissone, lo que ha levantado dudas sobre una posible intervención externa. Según la Fiscalía, podría haber habido un golpe en el cristal por parte de Rocchi para llamar la atención del árbitro y del asistente, influyendo así en la decisión final.
El origen de esta investigación data de mayo de 2025, cuando el exárbitro asistente Domenico Rocca presentó una denuncia por irregularidades en el sistema arbitral. Aunque la denuncia fue archivada en el ámbito deportivo, se ha reabierto desde el punto de vista penal al encontrarse indicios de posibles manipulaciones que podrían haber afectado la competencia. Además del Udinese-Parma, los investigadores están revisando otros partidos, como el Inter-Verona disputado en enero de 2024, donde no se sancionó una acción controvertida a pesar de las protestas.
Las decisiones anteriormente consideradas errores están siendo reevaluadas, y la declaración de Paterna ante la Fiscalía ha sido objeto de atención, ya que su testimonio presentó contradicciones que podrían derivar en acusaciones de falso testimonio. La situación se complica, y la investigación continúa su curso.
Rocchi ha negado cualquier implicación en los hechos y asegura estar dispuesto a colaborar con la justicia para esclarecer su posición. En su comunicado, indicó que su decisión de apartarse busca garantizar el correcto funcionamiento del colectivo arbitral durante la investigación. «He decidido autosuspenderme, con efecto inmediato, del cargo de responsable del CAN», afirmó Rocchi, quien también expresó su confianza en que saldrá indemne de este proceso.
Este escándalo ha puesto en tela de juicio la credibilidad del sistema arbitral italiano y ha reavivado el debate sobre el funcionamiento del VAR, en un contexto marcado por controversias previas. La investigación sigue abierta y plantea interrogantes sobre la integridad del fútbol en Italia, recordando el escándalo conocido como Calciopoli, que afectó a clubes como Juventus, Milan, Fiorentina, Lazio y Reggina durante la temporada 2004-2005. En este sentido, la situación actual podría tener un impacto duradero en la percepción del arbitraje y las futuras decisiones en el ámbito deportivo.































































































