En un encuentro sorprendente en la Asobal, el Irudek Bidasoa Irun cedió dos puntos al Balonmano Nava en su propio terreno, Artaleku. El equipo visitante, que partía como menos favorito, logró una victoria por 26-27 gracias a un gol decisivo de David Fernández a escasos diez segundos del final. Este resultado ha levantado muchas dudas sobre la capacidad del Bidasoa para mantenerse competitivo en la liga.
El partido comenzó con un error en el ataque de ambos equipos, pero el primero en marcar fue Esteban Salinas, quien situó el 1-0 en el marcador. Sin embargo, el conjunto segoviano no tardó en hacerse con la delantera gracias a las destacadas intervenciones de su portero, Buda, y la efectividad de sus jugadores Roca y Herranz. El Bidasoa, que no se sentía cómodo en el juego, vio cómo el Nava se adelantaba rápidamente (3-5, minuto 7), evidenciando una defensa bidasotarra vulnerable.
A medida que avanzaba el encuentro, el intercambio de goles beneficiaba al equipo visitante, que se mostraba más sólido y confiado en su juego. A pesar de que el Bidasoa logró equilibrar el marcador en varias ocasiones, no pudo mantener la ventaja en ningún momento. La primera mitad concluyó empatada a 14, pero el equipo local no encontró su ritmo en la segunda parte.
El inicio de la segunda mitad fue marcado por dos fallos en lanzamientos desde los siete metros por parte del Nava, lo que permitió al Bidasoa aprovechar la situación y marcar con un gol de Mugica. Con el 17-14 en el marcador, parecía que el equipo local se encaminaría hacia la victoria, pero el Nava volvió a empatar rápidamente el partido (20-20, minuto 46) tras una serie de jugadas rápidas y efectivas por parte de su ataque.
La tensión aumentó en los últimos minutos, y el Bidasoa se encontró en desventaja nuevamente (25-26) cuando el Nava ejecutó un contragolpe exitoso. A pesar de los esfuerzos de Xavi González, quien logró igualar de nuevo el marcador, la última jugada del encuentro fue decisiva. David Fernández, con un lanzamiento preciso, selló la victoria para el Nava, dejando al Bidasoa en una situación complicada de cara a su próximo partido en Kiel.
Este resultado no solo sorprende por la diferencia en la clasificación entre los equipos, sino que también deja la moral del Bidasoa tambaleándose. Ahora, el equipo deberá reflexionar sobre su rendimiento y hacer ajustes significativos para afrontar el crucial partido del próximo martes, donde se juegan el pase a la siguiente ronda.
La afición, que llenó Artaleku con 1.254 espectadores, vivió una jornada amarga, marcada por la memoria del reciente fallecimiento de José Sánchez Gómez, fundador de la marca de ropa deportiva Rasán, de quien se guardó un minuto de silencio antes del inicio del partido. La próxima semana será clave para el Bidasoa, que se encuentra ante un reto inminente que podría definir su trayectoria en la competición.































































































