Las trabajadoras de las residencias de mayores en Gipuzkoa han intensificado sus protestas, organizando un encierro en la casa de las mujeres de Donostia. Aproximadamente una treintena de profesionales permanecerán en este local de la calle Okendo hasta el 20 de enero, cuando está prevista una manifestación convocada por la asociación de familiares Gipuzkoako Senideak.
Desde hace varios días, las trabajadoras se encuentran en huelga con el objetivo de negociar un nuevo convenio colectivo. Durante hoy y mañana, los sindicatos han convocado paros que buscan visibilizar la situación del sector. ELA, uno de los sindicatos implicados, ha denunciado que la negociación «permanece totalmente bloqueada por la falta de propuestas de las patronales». Esta situación ha llevado a que las residencias en huelga indefinida superen ya las 100 jornadas.
La situación actual ha sido atribuida por ELA a la privatización del sector, gestionada por la Diputación, que ha llevado a un deterioro de las condiciones laborales y del servicio. Además, el sindicato indica que casi la mitad del personal cuenta con contratos parciales no deseados y que las trabajadoras reciben anualmente hasta 10.000 euros menos que las empleadas públicas que realizan tareas similares. Entre las demandas principales se encuentran la garantía de jornadas al 100% y la eliminación de la brecha salarial.
Ante esta situación, ELA ha instado a la ciudadanía a participar en la manifestación que se llevará a cabo el 20 de enero a las 12.00 horas en el Boulevard de Donostia. Esta convocatoria busca no solo aumentar la visibilidad del conflicto, sino también generar presión sobre la Diputación para que se involucre en la resolución de este conflicto laboral. La demanda de un convenio digno se ha convertido en un tema central de debate en la región, reflejando la necesidad de garantizar mejores condiciones laborales en el sector de la atención a mayores.
La lucha por unas condiciones justas en el trabajo ha cobrado fuerza en Gipuzkoa, y las trabajadoras de residencias están determinadas a hacer oír su voz. La jornada de manifestación del 20 de enero podría ser un punto de inflexión en este conflicto que afecta a numerosas familias y trabajadores en la provincia. La presión social y el apoyo comunitario se presentan como elementos clave para lograr avances en las negociaciones del convenio.

































































































