La reciente llegada de Uber a Donostia ha generado un gran revuelo en la ciudad, especialmente entre los profesionales del taxi. La noticia, que fue adelantada por este periódico, ha suscitado numerosas reacciones, destacando la de la asociación Radio Taxi Donosti, que ha expresado este martes su postura ante la introducción de las licencias VTC en Gipuzkoa. En un comunicado, esta organización exige que estos vehículos se ajusten estrictamente a la normativa que regula su funcionamiento, enfatizando que las VTC no pueden captar pasajeros directamente en la vía pública ni actuar como un servicio de transporte urbano al que se le pueda equiparar con el taxi. Además, subrayaron que sus tarifas no están sujetas a la regulación administrativa, a diferencia de las del taxi, que son públicas y oficiales.
Radio Taxi Donosti también informó de una reunión que se llevó a cabo la semana pasada con representantes del Ayuntamiento de Donostia, en la que participaron otras asociaciones del sector y la Federación Vasca del Taxi. En este encuentro, las autoridades trasladaron su preocupación por la forma en que se ha materializado la llegada de este nuevo operador, reafirmando el compromiso municipal de garantizar que se cumpla la legalidad vigente en el marco de sus competencias. Aunque reconocieron que la regulación de las VTC no corresponde directamente al Ayuntamiento, hicieron un llamado a la coordinación entre administraciones y la activación de todos los mecanismos necesarios para el control de estas actividades.
En su comunicado, Radio Taxi Donosti instó a las instituciones a actuar «con diligencia para asegurar que cualquier operador que preste servicio en nuestro territorio lo haga respetando escrupulosamente el marco legal vigente». Los taxistas de la ciudad también advirtieron que, si se llegara a comprobar un incumplimiento de la legalidad o la falta de medidas efectivas para garantizarla, defenderán sus derechos por las vías legales pertinentes, incluyendo posibles movilizaciones si lo consideran necesario.
La preocupación por la llegada de Uber no se limita únicamente a los taxistas. Este martes, la Federación Coordinadora de Personas con Discapacidad Física de Gipuzkoa, conocida como Elkartu, también expresó su inquietud. Esta entidad considera que la introducción de nuevas alternativas de movilidad debe asegurar la accesibilidad para todas las personas. En concreto, advierten que la llegada de estos nuevos operadores podría generar «situaciones de desigualdad si no se asegura la disponibilidad real de vehículos adaptados para personas con movilidad reducida», tal como establece la normativa vigente.
Elkartu subrayó que el «avance tecnológico y los nuevos modelos de negocio no pueden producir un retroceso en los derechos ya conquistados por las personas con discapacidad». Por ello, hicieron un llamado a las instituciones competentes para que se aseguren de que haya una oferta efectiva de vehículos adaptados para personas con movilidad reducida en el transporte que opera en Gipuzkoa.
La llegada de Uber ha puesto de manifiesto las tensiones que pueden surgir entre los nuevos modelos de negocio y la protección de los derechos de los trabajadores y de las personas con discapacidad. La situación actual resalta la importancia de establecer un marco regulador que contemple tanto la innovación como el respeto a las normativas existentes. Las respuestas de las instituciones se tornan cruciales para garantizar que la introducción de servicios como los de Uber no implique un retroceso en derechos fundamentales y en la igualdad de oportunidades en el acceso al transporte público.
































































































