La comunidad de Mondragon Unibertsitatea ha expresado su firme condena ante el intento de agresión sexual que sufrió una estudiante de la Facultad de Empresariales el pasado viernes en el aparcamiento del Campus de Oñati, en Gipuzkoa. Este hecho ha generado una respuesta inmediata por parte del alumnado y del personal académico, quienes se manifestaron en los accesos de sus distintos campus este lunes al mediodía.
Durante la concentración, que tuvo lugar a las doce, se leyó un manifiesto en apoyo a la víctima y se realizó un paro simbólico de cinco minutos en señal de rechazo ante la violencia de género. La comunidad universitaria ha querido así demostrar su solidaridad con la mujer agredida y su entorno, y ha señalado que ya se ha interpuesto la correspondiente denuncia para iniciar el proceso de esclarecimiento de los hechos.
El Gobierno Vasco, representado por el consejero de Ciencia, Universidades e Innovación, Juan Ignacio Pérez Iglesias, también ha condenado este suceso, subrayando que se trata de una violación inaceptable de los derechos humanos. Durante su intervención en la concentración, Pérez Iglesias destacó que este tipo de incidentes son un ataque directo a la libertad y dignidad de las personas, y que son incompatibles con los valores fundamentales de las instituciones académicas y de la sociedad en general.
El consejero ha enfatizado la necesidad de una respuesta contundente ante cualquier forma de violencia, especialmente la violencia sexual, y ha remarcado que la violencia de género es un problema estructural que debe ser erradicado. En este sentido, instó tanto a las instituciones como a la ciudadanía a comprometerse en la eliminación de esta lacra social, destacando el papel crucial que tiene la universidad en promover la igualdad de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres.
La concentración de este lunes ha sido un claro ejemplo de cómo la comunidad educativa se une para manifestar su rechazo ante la violencia machista. Los participantes han reiterado que este tipo de actos no son hechos aislados, sino que forman parte de un problema más amplio que requiere de la colaboración de todos los sectores de la sociedad para construir un entorno libre de violencia.
Además, la comunidad universitaria ha hecho un llamado a la acción a todos los agentes educativos y a la sociedad, para que se impliquen activamente en la promoción de la igualdad y en la defensa de los derechos de las mujeres. La importancia de este apoyo colectivo radica en la necesidad de visibilizar y abordar un fenómeno que afecta a muchas personas y que, lamentablemente, se encuentra presente en diversas formas en nuestra sociedad.
La respuesta enérgica de la comunidad de Mondragon y del Gobierno Vasco ante esta agresión subraya la relevancia de mantener un compromiso activo en la lucha contra la violencia de género. Se espera que, a través de iniciativas y colaboraciones, se logren avances significativos hacia la construcción de espacios más seguros y equitativos para todos.































































































