El capitán de la Real Sociedad, Mikel Oyarzabal, destacó la importancia de recordar a dos figuras clave en la trayectoria del equipo en la Copa del Rey. Durante la previa de la final en La Cartuja, remarcó que el agradecimiento a Rino es fundamental, pero también es un momento para honrar a Sergio y Anso, quienes han dejado su huella en esta temporada. Cuando en agosto Sergio Francisco asumió el mando del primer equipo, pocos podían prever que la Real se alzaría con la Copa del Rey en abril en Sevilla, especialmente tras los altibajos iniciales que incluyeron la dirección interina de Jon Ansotegi durante la eliminatoria de Elda.
La campaña arrancó con Sergio Francisco al mando, un técnico que había hecho un buen trabajo con el Sanse. Su llegada se produjo tras la salida de Imanol Alguacil y estuvo marcada por un inicio prometedor, aunque complicado. A pesar de que su gestión se vio truncada en diciembre debido a una serie de resultados irregulares, logró llevar al equipo a dos eliminatorias de la Copa, donde la Real se impuso al SD Negreira (0-3) y al Reus CF Reddis (0-2).
Sin embargo, la situación cambió drásticamente tras una racha negativa en La Liga y una derrota ante el Girona, que culminó con su destitución después de solo dieciséis partidos en el cargo. En un giro inesperado, Jon Ansotegi asumió la responsabilidad del primer equipo. A pesar de ser considerado un técnico interino, Ansotegi demostró ser un pilar fundamental en este periodo crítico para el club.
El contexto era complejo, ya que la Real se enfrentaba a un calendario complicado, con un partido crucial contra el Levante y otra eliminatoria en la Copa contra el Eldense. En esta última, el equipo necesitaba una victoria para evitar una crisis mayor y, bajo la dirección de Ansotegi, lograron un triunfo crucial por 1-2, evidenciando la capacidad del técnico para motivar a sus jugadores en momentos difíciles.
A mediados de diciembre de 2025, la Real anunció la incorporación de Pellegrino Matarazzo como nuevo entrenador, con un contrato que se extiende hasta junio de 2027. Matarazzo, que había llegado de la Bundesliga, fue contratado con el objetivo de estabilizar al equipo y mejorar su rendimiento en la competición. Su llegada marcó un nuevo capítulo en la trayectoria del club, que buscaba recuperar su esencia y competitividad.
Bajo su mando, la Real logró avanzar en la Copa del Rey, donde se enfrentó a rivales de renombre. En el camino a la final, el equipo superó a Osasuna en Anoeta, Alavés en Mendizorrotza y al Athletic en una emocionante doble eliminatoria. Finalmente, la Real se encontraba de nuevo en una final de la Copa del Rey, una oportunidad histórica que recordaba a la ganada en 2021, aunque esta vez con un público emocionado apoyando desde las gradas.
La final contra el Atlético de Madrid fue un encuentro épico, donde la Real tuvo que lidiar con un rival formidable. A pesar de los contratiempos, como el gol del empate de Nacho Quintana para el Eldense en el minuto 80, el equipo mostró su determinación y espíritu de lucha, logrando alzarse con el trofeo en una final que quedará grabada en la memoria de sus aficionados.
Esta victoria no solo representa un hito en la historia reciente de la Real Sociedad, sino que también es un símbolo de la resiliencia del equipo y la importancia del trabajo en conjunto. La afición puede estar orgullosa de un equipo que, a través de distintas etapas y desafíos, ha sabido adaptarse y superar las adversidades, culminando en un triunfo que revitaliza la esperanza y el entusiasmo de todos los seguidores del club.
































































































