El drift, una disciplina automovilística que ha tenido históricamente un público reducido en Gipuzkoa, está ganando popularidad gracias a la destacada actuación de Gaizka Zabala. Este piloto de Berrobi ha emprendido un impresionante camino en este deporte, donde el objetivo no es solo cruzar la línea de meta primero, sino también obtener la máxima puntuación de jueces que valoran aspectos como la trazada, el ángulo del derrape, la velocidad y la fluidez. En el 2025, Zabala ya había logrado un notable segundo puesto en el Campeonato de España, y ahora se ha planteado un reto aún más ambicioso: conquistar el título en 2026.
Su pasión por el drift surgió en 2015, durante su primera carrera a nivel nacional en el circuito de Olaberria. «Las emociones y la adrenalina me engancharon a esta disciplina», recuerda. A medida que ha avanzado su carrera, ha encontrado inspiración en referentes como el piloto vasco Iñaki Alberdi y el irlandés James Deane, quienes destacan por su espectacular forma de conducir.
En cuanto a su trayectoria, Zabala compitió en diversas carreras desde 2015 hasta 2022 antes de decidir tomar parte en todas las pruebas del Campeonato de España en 2023. Este compromiso ha hecho que su pasión por el deporte se haga más intensa. «La competición tiene dos partes: la clasificación y las batallas contra los contrincantes. Cuando surgen luchas interesantes, la adrenalina es lo que hace que el drift sea tan especial», explica.
El logro más significativo hasta ahora para Zabala ha sido su segundo puesto en el Campeonato de España, aunque también ha conseguido un primer puesto en Castilla y León. «Aunque he tenido buenos resultados en otros certámenes, la dedicación que requería este segundo lugar ha sido considerable. Afortunadamente, el esfuerzo ha valido la pena», añade. Sin embargo, su primer año completo compitiendo en el campeonato fue complicado, ya que no alcanzó las metas deseadas, una experiencia que le sirvió para aprender y crecer en su disciplina.
Con el objetivo de coronarse en el Campeonato de España en 2026, está trabajando en un segundo coche más competitivo para maximizar su rendimiento. Además, planea participar en eventos como el Campeonato de Drift Spain y en competiciones locales en Miranda de Ebro. «No descarto correr en alguna carrera de montaña o rally cerca de casa», señala.
Aunque el drift ha sido una práctica poco conocida en Euskadi, Zabala es optimista sobre su creciente popularidad. «Se percibe que cada vez hay más afición por este deporte», comenta. Su estilo de conducción busca ser limpio y seguro, aunque reconoce que para el drift se valora un pilotaje más agresivo.
El piloto sostiene que el talento del conductor es crucial, aunque también hay que tener en cuenta otros factores, como un buen coche y el presupuesto, que actualmente ha aumentado considerablemente. «Para destacar en el drift, el entrenamiento es esencial. Además, un contratiempo mecánico o un pequeño fallo de conducción puede dejarte fuera de la competición», advierte Zabala.
En cuanto a las relaciones con sus rivales, destaca que en el drift existe un sentido de comunidad que se siente más que en otras disciplinas. «Cualquier problema mecánico se intenta resolver entre todos, cediendo recambios entre competidores. Sin embargo, a medida que la competición se profesionaliza, parece que se está perdiendo un poco esa esencia de compañerismo», concluye.





























































































