La Policía Vasca ha detenido a dos personas en Donostia, un hombre de 35 años y una mujer de 29 años, por su presunta implicación en el robo y uso fraudulento de una tarjeta de débito. El delito, que incluye la realización de compras por un importe cercano a los 2.000 euros, involucró a una tercera persona, que actualmente se encuentra bajo investigación.
Los hechos ocurrieron cuando la mujer supuestamente desinstaló una aplicación bancaria del móvil de la víctima, un hombre de 71 años, con el objetivo de ocultar los cargos realizados en su nombre. La intervención de la Ertzaintza permitió identificar y arrestar a los sospechosos al día siguiente en un bar de la capital guipuzcoana.
Durante la operación, los agentes hallaron la tarjeta de débito sustraída, así como dinero en efectivo y productos de perfumería adquiridos con dicha tarjeta. Las investigaciones revelaron que los detenidos, junto a un tercer implicado, habían utilizado la tarjeta en distintos comercios de Donostia, incluyendo una perfumería y un estanco, acumulando varios cargos.
Además, los agentes también encontraron en el bar donde se encontraban los arrestados unas bolsas que se presume fueron dejadas por el tercer sospechoso. En su interior se hallaron cartones de tabaco y artículos de perfumería, adquiridos de manera fraudulenta con la tarjeta robada.
La mujer detenida enfrenta acusaciones por delitos de estafa y hurto, así como por otro delito relacionado con la intimidad al acceder sin consentimiento al teléfono móvil de la víctima. En cuanto al hombre de 35 años, se le imputa un delito de estafa. Ambos presentan antecedentes delictivos y han sido puestos a disposición judicial.
Por otra parte, la Ertzaintza ha iniciado diligencias para investigar al tercer implicado, un varón de 27 años también de nacionalidad española. Este caso pone de relieve la creciente preocupación por los delitos relacionados con el uso fraudulento de tarjetas y el acceso no autorizado a dispositivos móviles, un problema que está afectando a muchas personas en la comunidad.
El Gobierno Vasco y las autoridades locales continúan trabajando en medidas para combatir este tipo de delitos y proteger a los ciudadanos de prácticas fraudulentas. La colaboración entre la ciudadanía y la policía es fundamental para prevenir y detectar estos delitos, garantizando así un entorno más seguro en Gipuzkoa.

























































































