El Irudek Bidasoa Irun ha cosechado su quinta victoria consecutiva en un partido disputado en Anoeta, donde se enfrentó al Recoletas Atlético Valladolid. Este encuentro, que mostró un desarrollo de menor a mayor para el equipo guipuzcoano, se convirtió en una clara demostración del potencial del conjunto que dirige David Pisonero. La victoria no solo les permite seguir en la lucha por la segunda plaza en la clasificación, sino que también mantiene su objetivo en mente: la fase final de la Copa del Rey, que tendrá lugar en Alicante. Ambos equipos lograron su acceso a este torneo recientemente, destacando en sus actuaciones previas.
El duelo fue igualado en los primeros compases, con jugadas de gran calidad. Azize, con un lanzamiento impresionante desde seis metros, y Cavero, que logró un gol tras un rebote, establecieron un 5-5 en el marcador en el minuto 9. A partir de ahí, el encuentro fue una guerra de estrategias, donde ambos equipos lucharon por establecer su dominio en el juego.
La primera parte se caracterizó por una intensa competencia, donde el equipo vallisoletano también mostró su capacidad ofensiva. Sin embargo, fue en la segunda mitad cuando el Bidasoa Irun se desmarcó de su rival. La exclusión de Miguel Camino, clave en el bloque pucelano, permitió que el equipo visitante aprovechara la situación, logrando un parcial significativo que les otorgó la ventaja. En un momento crítico del encuentro, Rodrigo Salinas y Nevado lideraron la ofensiva, manteniendo a raya a sus adversarios y ampliando la brecha en el marcador.
Durante la segunda mitad, el Bidasoa mostró una versión más sólida y cohesiva. Las acciones de los jugadores, especialmente de Rodrigo Salinas y Xavi Tuà, fueron cruciales para sujetar el control del partido. La velocidad en la circulación del balón fue un factor determinante, ya que permitió encontrar huecos en la defensa rival. En un momento clave, Tuà interceptó un pase y logró un gol que colocó el marcador en 24-28 a falta de doce minutos para el final.
La actuación del equipo irundarra fue contundente en los últimos instantes del partido. A pesar de un tiempo muerto solicitado por David Pisonero para tratar de frenar la avalancha, la confianza del Bidasoa resultó inquebrantable. Con otro impulso ofensivo, el equipo marcó tres goles consecutivos, lo que les permitió encarrilar la victoria hacia un final cómodo con un resultado de 33-36.
El encuentro tuvo lugar en el pabellón Huerta del Rey y fue presenciado por 1.532 espectadores, quienes disfrutaron de un espectáculo que, a pesar de la dureza del juego, puso de manifiesto la calidad de ambos equipos. La actuación arbitral estuvo a cargo de Raúl Oyarzun Aylagas y Aritz Zaragueta Ruiz, quienes tomaron decisiones críticas durante el encuentro, excluyendo a varios jugadores por faltas que alteraron el ritmo del juego.
Con esta victoria, el Irudek Bidasoa Irun no solo confirma su buen momento en la liga, sino que también se posiciona favorablemente ante futuros desafíos, tanto en el campeonato como en la Copa del Rey. El equipo ha demostrado tener la calidad y la cohesión necesarias para competir al más alto nivel, lo que genera expectativa sobre su rendimiento en las próximas jornadas.
































































































