El ambiente en el estadio Anoeta este martes no solo estuvo marcado por la presencia de jugadores y aficionados de la Real Sociedad, sino también por un evento singular que atrajo la atención: la reunión de las mascotas de varios clubes. Entre ellas, destacó la figura de Gar, la mascota del club Bizi Hadi de Debagoiena, quien mostró su energía y carisma al dar la bienvenida a Txurdin antes de su viaje a Sevilla.
Bizi Hadi, con sede en Oñati, lleva años dedicándose a fomentar el deporte inclusivo y apoyar a personas con diversidad funcional y psíquica. Gar simboliza perfectamente este compromiso, siendo un referente de alegría y cercanía que busca siempre generar sonrisas entre los presentes.
Antes de emprender su viaje hacia la capital andaluza, Txurdin tuvo la oportunidad de reunirse con un grupo de compañeros de ocho clubes de Gipuzkoa. Entre estos se encontraban representantes de Arin (Fortuna KE), Kizkur (Bera Bera Eskubaloia), Kangu (Bera Bera Baloncesto adaptado), Pino (Iraurgi Eskubaloia), Txapel (Tolosa Eskubaloia), Gipu (Gipuzkoa Basket), Ludo (Bidasoa Eskubaloia) y Gar (Bizi Hadi Kirol Taldea).
Durante la reunión, el ambiente estuvo lleno de risas, saludos y momentos de interacción con los más pequeños en la tienda. La conexión entre los asistentes fue notable, evidenciando que no solo se trata de hacer sonreír a los demás, sino también de disfrutar juntos de la experiencia.
Este encuentro no solo refleja el espíritu de camaradería presente en la comunidad deportiva guipuzcoana, sino que también pone de manifiesto la importancia de la inclusión en el deporte. La representación de diversas entidades en un mismo evento resalta el valor de la colaboración y el apoyo mutuo, creando un entorno en el que todos los participantes se sienten bienvenidos y valorados.
El viaje de Txurdin a Sevilla no solo representa un reto deportivo, sino también una oportunidad para que todos los involucrados promuevan el mensaje de inclusión y solidaridad que caracteriza a sus clubes. A medida que se acerca el momento del partido, la expectativa crece, y la comunidad se une en torno a un objetivo común: el apoyo incondicional hacia su equipo y la celebración del deporte como un espacio de unión y diversidad.































































































