Carlos Alcaraz ha hecho públicas sus impresiones recientes sobre el tenis, a pesar de haber decidido no participar en el Masters 1000 de Madrid. En un podcast oficial del torneo, el joven tenista expresó su actual estado de ánimo y su evolución personal. Alcaraz destacó que ahora tiene más autonomía en sus decisiones y puede expresar sus necesidades sin restricciones: «Ahora pues más o menos tengo voz y voto. Puedo opinar, puedo decidir, puedo comunicar lo que necesito, y cuándo tengo que parar y cuándo necesito entrenar», afirmó.
El jugador, que ha experimentado una notable transformación en su carrera, insinuó que durante su etapa con Juan Carlos Ferrero no contaba con la misma libertad que ahora. En realidad, se refiere a un cambio que comenzó hace aproximadamente tres años, tiempo en el que tuvo que lidiar con diversas dificultades. «Tenía muchos altibajos en los que hemos tenido que aprender mucho», comentó, reconociendo la importancia de su entrenador actual, Samu López, en su desarrollo personal y profesional. Alcaraz añadió: «Antes la presión y los nervios me podían. Ahora ya me lo tomo con mucha más naturalidad, con mucha más calma, disfrutando en pista», lo que evidencia un nuevo equilibrio emocional en su vida deportiva.
En relación a su participación en futuros torneos, Alcaraz admitió que siente nostalgia por la competición. «Al no poder jugar aquí en Madrid, las sensaciones son un poquito distintas. Estoy bien, pero podríamos estar mejor», expresó, lo que sugiere que está aún en proceso de recuperación tras las molestias en su muñeca derecha. Esta situación ha llevado a que su articulación esté inmovilizada por una férula, lo cual ha afectado su presencia en el torneo de Madrid.
El tenista murciano dejó claro que su futuro en el próximo Roland Garros aún está en el aire debido a su condición física. En una reciente entrevista, dijo: «Veremos a ver. La siguiente prueba va a ser crucial, que digamos. Estamos intentando hacer todo lo que está en nuestras manos para que esa prueba salga bien». Su tono optimista se mantiene a pesar de las dificultades, y añadió: «Estoy intentando estar positivo, estar animado, con paciencia, aunque estos días se están haciendo largos. No puedo dar un plazo para volver».
Aprovechando su tiempo libre, Alcaraz ha optado por regresar a su tierra natal, Murcia, donde encuentra un refugio emocional. «Cuando vuelvo a Murcia es como que vuelvo al niño de antes. En cierto modo me olvido que soy tenista y vuelvo a ser la persona que siempre he sido», confesó. Este regreso le permite disfrutar de momentos sencillos, como compartir con amigos y degustar un aperitivo típico, lo que le ayuda a reconectar con sus raíces y a mantener la calma en medio de la presión del deporte profesional.





























































































