En un desenlace sorprendente, Rafael García Santos ha logrado recuperar a su loro gris, Gorri, que había desaparecido en Donostia desde el pasado 5 de enero. Después de seis días de incertidumbre sobre el paradero del ave, García Santos comenzó a perder la esperanza de reencontrarse con su mascota, que ha sido su compañera durante 40 años.
La historia de la búsqueda de Gorri dio un giro inesperado cuando, el sábado al mediodía, García Santos recibió una llamada de Euge, quien había visto la noticia en la web de Informativos Telecinco. «Soy la persona que tiene a tu loro», le comentó, acompañando su mensaje con un vídeo del loro sano y feliz, que se encontraba en un pueblo de La Rioja, a casi dos horas de distancia.
El propietario, visiblemente emocionado, decidió emprender un viaje inmediato hacia Agoncillo, donde Gorri había sido encontrado en una casa rural. Según García Santos, el ave se estaba comportando como si estuviera “de vacaciones”, recibiendo cuidados especiales, incluida una manicura. “Estaba tan contento”, afirmó, resaltando que, al verlo, Gorri le dio “un beso”.
La aventura de Gorri no es poca cosa: de sus más de 25 escapadas, esta ha sido la más lejana. García Santos había empezado a temer lo peor, pensando que su loro había sido robado. La persona que lo rescató lo encontró durante un paseo y utilizó una chamarra para atraparlo, luego de recibir información sobre su desaparición de un testigo que alertó a la Policía Municipal.
Una vez que Euge contactó a García Santos, el reencuentro con su loro se convirtió en una celebración. “Nos fuimos a un bar del pueblo y lo celebramos comiendo tortilla de patata”, comentó el emocionado propietario. A pesar de la recompensa de mil euros ofrecida por un crítico gastronómico que echó de menos a Gorri, Euge rechazó el dinero, manifestando su deseo de ayudar al dueño.
Como agradecimiento, García Santos ha invitado a Euge y a la persona que cuidó de Gorri a pasar dos noches en un hotel y disfrutar de comidas en San Sebastián. Esta situación ha dejado una anécdota curiosa: el dueño ha decidido crear un cartel de búsqueda al estilo del «lejano oeste», con la frase «Se busca», en un tono humorístico, ahora que todo ha terminado bien.
La historia de Gorri y su regreso ha resonado en la comunidad, recordando a todos la conexión especial que se puede tener con las mascotas. Este suceso no solo destaca la importancia de la comunicación y la solidaridad entre los vecinos, sino que también subraya la alegría que puede traer un desenlace feliz después de días de preocupación. Sin duda, García Santos y Gorri han vivido una experiencia inolvidable que quedará grabada en su memoria y en la de quienes han seguido la historia.




























































































