La asociación FACUA Euskadi ha presentado una solicitud formal ante la Diputación Foral de Gipuzkoa con el fin de que se elimine la disparidad de precios en la línea de autobús que une San Sebastián y Bilbao. Según la denuncia de la organización, los usuarios de Gipuzkoa tienen acceso a una tarifa subsidida de 4,15 euros al utilizar la tarjeta Mugi, mientras que aquellos que viajan desde Bizkaia deben pagar el precio completo de 13,65 euros, ya que la tarjeta Barik no es aceptada en este trayecto operado por la empresa Avanza.
Esta diferencia en los precios representa que los pasajeros de Bizkaia pueden llegar a pagar hasta cuatro veces más que los de Gipuzkoa por el mismo recorrido. FACUA subraya que esta situación vulnera la Ley de Movilidad Sostenible de Euskadi, aprobada en 2023, que establece que para noviembre de 2025 se debe garantizar la interoperabilidad plena de las tarjetas Mugi, Barik y Bat en todos los transportes públicos de la comunidad autónoma, permitiendo así un funcionamiento como una red integrada.
Ante esta problemática, FACUA insta a las instituciones de Gipuzkoa a adoptar medidas inmediatas para que la concesionaria acepte la tarjeta Barik. La solicitud busca garantizar que todos los ciudadanos vascos, sin importar su lugar de residencia, puedan beneficiarse de los descuentos por uso frecuente en esta ruta, considerada estratégica para conectar las dos capitales vascas.
La situación actual ha generado un malestar creciente entre los viajeros de Bizkaia, quienes se sienten discriminados al no poder acceder a las mismas ventajas que sus homólogos guipuzcoanos. Esta situación no solo afecta a los usuarios del transporte público, sino que también tiene implicaciones más amplias para la movilidad en Euskadi, un tema que se ha convertido en un objetivo prioritario para las autoridades regionales.
Con el foco en la sostenibilidad y la mejora de la calidad del transporte público, la Ley de Movilidad Sostenible busca facilitar el acceso a todos los ciudadanos y promover un uso más eficiente de los recursos. No obstante, el cumplimiento de los plazos establecidos es fundamental para evitar que situaciones de desigualdad persistan en el tiempo.
La denuncia de FACUA Euskadi pone de relieve la urgencia de un cambio en la política de transporte interterritorial y la importancia de que las instituciones trabajen en conjunto para erradicar situaciones de este tipo. De no abordarse rápidamente, se puede afectar la confianza de los ciudadanos en el sistema de transporte público, que debería ser un aliado en la promoción de la movilidad sostenible.
En conclusión, la exigencia de FACUA para la implementación de la tarjeta Barik en la línea entre San Sebastián y Bilbao no solo busca una solución inmediata a la desigualdad de precios, sino que también representa un paso hacia la consolidación de un sistema de transporte más equitativo y accesible para todos los vascos. La presión sobre la Diputación Foral de Gipuzkoa y otras autoridades competentes se intensificará a medida que se acerquen las fechas límite estipuladas por la ley, lo que pone de relieve la necesidad de una respuesta eficaz y rápida para garantizar la equidad en el acceso al transporte público.
A medida que el debate sobre la movilidad continúa en Euskadi, es esencial que se encuentren soluciones que prioricen el bienestar de los ciudadanos y propicien un sistema de transporte cohesionado. La integración de diferentes sistemas de pago es un paso primordial para alcanzar este objetivo, y la colaboración entre distintas instituciones será clave para lograr una movilidad sostenible en la comunidad.





























































































