La actriz argentina Luz Fernández de Castillo, conocida artísticamente como Luz Castillo, ha comenzado su carrera cinematográfica a los 88 años, debutando en 2024 con la película «Después del final». A día de hoy, a sus 90 años, se encuentra inmersa en el rodaje de su segundo film, titulado Romance de la luna negra, también bajo la dirección de Pablo César, un reconocido cineasta que ha hecho del cine su vida. Este miércoles, la filmación tuvo lugar en el centro de Tolosa, en la librería Babel, donde una imponente cámara de 35 milímetros capturó una escena protagonizada por Castillo, tras varios ensayos previos.
En la secuencia filmada, su personaje, Clara, es una argentina que ha vivido durante años cerca de Bilbao. La grabación se llevó a cabo en diferentes locaciones, incluyendo un caserío en Lezama donde el equipo ha estado trabajando durante tres semanas. En la escena, Clara examina las estanterías de libros de la librería, mientras un grupo de niños juega en los pasillos. Al cruzarse con ellos, algunos de los libros que lleva se caen al suelo, lo que provoca que una de las niñas se disculpe y los recoja. El equipo le ha indicado a la joven actriz que debe interpretar su papel con seriedad y un toque de asombro.
La historia de Romance de la luna negra fue escrita por la propia Luz Castillo y adaptada al guion por Jerónimo Toubes. Clara, quien emigró de Argentina a Euskal Herria hace cuatro décadas, vive una serie de experiencias complejas que la llevan a comportarse de manera errática. Su sobrino, interpretado por el actor Lisandro Carret, es llamado por el ama de llaves, un personaje interpretado por la actriz vasca Helena Dueñas, cuando la situación de Clara se torna complicada.
Castillo ha compartido que la película explora las «máscaras» que caen con la edad, revelando la verdadera esencia de las personas. Miembros del elenco, que incluyen a Carret, Dueñas y Zorion Eguileor, quien tiene un pequeño papel, han mantenido en secreto detalles sobre la trama, aunque han mencionado que el filme incorpora elementos de realismo mágico. En este sentido, el comportamiento de Clara está influenciado por visiones de amores pasados, tanto reales como espirituales, incluyendo figuras como Miguel de Unamuno y Gustavo Adolfo Bécquer.
Luz Castillo proviene de una familia de libreros; su padre, Aurelio Daniel Fernández Romero, se estableció en Buenos Aires. A pesar de haber crecido en un entorno acomodado, su vida no ha sido fácil. Su madre falleció trágicamente cuando ella tenía dos años, un evento que la marcó profundamente. También ha enfrentado dificultades durante su juventud, incluyendo acoso debido a su desarrollo físico temprano.
Con una sólida formación cultural, se dedicó a la enseñanza de filosofía durante más de dos décadas y ha destacado en el ámbito del arte, participando en más de 90 exposiciones en su país y en el exterior. Además, ha sido escritora, editora y directora de la galería ArtexArte, reconocida en Latinoamérica. Su entrada en el mundo del cine se dio gracias a la recomendación del director Carlos Saura, quien la animó a aprovechar su particular voz y gestos en la actuación. «Saura me dijo que tenía voz de sombra», recuerda Castillo, «y le respondí que era de pucho, que es como llamamos al cigarrillo en Argentina».
Cuando Pablo César la contactó para una audición, Castillo recordó las palabras de Saura. El director también destacó que descubrió a Castillo durante un recital titulado «Lorca por Luz», donde la actriz recitaba poemas de su autor favorito, Federico García Lorca. «Fui la más joven en leer a García Lorca y a Borges», afirma con orgullo.
César, al igual que el resto del equipo, ha elogiado la dedicación de Luz durante el rodaje, quien, a pesar de su avanzada edad, ha mantenido una increíble energía en las más de treinta jornadas de filmación. Romance de la luna negra se convierte así en la película número 19 del director, que ha trabajado no solo en Argentina, sino también en diversas coproducciones con países de África y la India.
Para esta producción, César y Castillo han establecido la productora Duende Etxea Cine, con sede en Donostia. El director, que tiene raíces vascas por parte de su abuela materna, mostró un particular interés en el libro Un enigma esclarecido: el origen del vasco, del filólogo Javier Martín, que sugiere conexiones lingüísticas entre el euskera y el idioma de un grupo étnico de Mali. Además, César ha comentado sobre los beneficios de los incentivos fiscales que ofrece la región, especialmente en un momento en que el cine en Argentina enfrenta severas dificultades debido a las políticas actuales. «Esperemos que nos los den y podamos recuperar parte de la inversión», concluyó, mientras planea continuar desarrollando proyectos cinematográficos desde Euskadi.





























































































