El Ayuntamiento de Donostia ha lanzado una nueva campaña llamada ‘Gurera’, cuyo objetivo es atraer el turismo extranjero mientras se protege la calidad de vida de los ciudadanos locales. Esta iniciativa fue presentada el pasado viernes y busca redefinir la gestión turística, enfocándose en la convivencia y el bienestar urbano. Entre las medidas propuestas se encuentran la reducción del número de viviendas destinadas al alquiler turístico, restricciones en la concesión de nuevas licencias hoteleras y límites en el tamaño de los grupos que participan en visitas guiadas.
Durante la presentación, el alcalde de Donostia, Jon Insausti, destacó que la capital guipuzcoana es «una ciudad atractiva» y reconoció el impacto del turismo como un «fenómeno global» que afecta directamente a la vida diaria de los donostiarras. Esto incluye áreas como el espacio público, la movilidad, la vivienda y la actividad económica. El alcalde subrayó la necesidad de transformar la manera en que se entiende y gestiona el turismo, poniendo en el centro de la estrategia el bienestar de los ciudadanos.
En este contexto, la concejala de Movilidad, Transporte Sostenible y Turismo, Olatz Yarza, enfatizó que ‘Gurera’ persigue la creación de una «ciudad para vivir», priorizando la calidad de vida y la convivencia. Este modelo de gestión del turismo se basa en una propuesta integral, que incluye la colaboración con el sector turístico y los diferentes departamentos municipales, así como la escucha activa de los residentes. El objetivo es transformar el turismo de tal manera que beneficie tanto a los visitantes como a los habitantes de la ciudad.
Otra de las propuestas incluidas en la campaña es la implementación de un impuesto turístico, cuyos ingresos se destinarán a cubrir necesidades de la ciudadanía. Sin embargo, la entrada en vigor de este impuesto se ha retrasado y actualmente no se ha establecido una fecha concreta para su aplicación. Esto refleja la intención del Ayuntamiento de equilibrar las necesidades del turismo con las de los residentes, buscando un modelo sostenible y respetuoso.
El nuevo enfoque de ‘Gurera’ representa un cambio de paradigma en la gestión del turismo en Donostia. Anticipa una gestión «360 grados» que busca no solo regular la actividad turística, sino también integrarla de manera que contribuya al bienestar general de la ciudad. La campaña se enmarca en una tendencia más amplia en varias ciudades europeas que buscan hacer del turismo una experiencia más sostenible y menos invasiva para los ciudadanos.
Así, con la vista puesta en el futuro, el Ayuntamiento de Donostia se plantea un modelo que no rechaza el turismo, pero que lo adapta a las necesidades locales. La estrategia busca, por encima de todo, proteger lo que hace única a la ciudad, garantizando que tanto los turistas como los residentes puedan disfrutar de un entorno saludable y equilibrado.




























































































