Este jueves, Sevilla se convierte en el punto de encuentro de aficionados al fútbol y a la cultura taurina, con temperaturas que alcanzan los 32 grados. La capital andaluza se prepara para recibir a numerosos visitantes, entre los que destacan los seguidores de la Real Sociedad, quienes se han desplazado desde Gipuzkoa para presenciar la final de la Copa del Rey en un ambiente de entusiasmo y camaradería.
Entre los primeros en llegar se encuentra una animada cuadrilla de Urnieta, que partió el miércoles en autocaravana. «Salimos por la mañana después de parar a comer un buen lechazo y cenar en Mérida mientras veíamos el Bayern contra el Real Madrid», comenta Haritz, quien viaja acompañado de su hijo Unax, de 17 años, y varios cuñados. La familia espera un triunfo de la Real, aunque reconocen que será complicado. «Queremos que todo transcurra con normalidad y sin incidentes», añade.
La llegada de los aficionados guipuzcoanos a la ciudad también incluye a un grupo de jóvenes de Zumarraga, quienes se preparan para asistir a una corrida de toros. «Es que nosotros vamos ahora a los toros», explican, dejando claro que su expedición combina las pasiones del fútbol y la tauromaquia. Sevilla, por su parte, empieza a respirar el ambiente festivo, aunque todavía no se percibe la marea txuri-urdin por las calles. «Las camisetas, a partir de mañana», responden los seguidores de Zarautz, Zumaia y Azpeitia, que han decidido esperar para mostrar su orgullo por el equipo.
La Real Sociedad ya ha comenzado a dejar su huella en Sevilla, donde grupos de seguidores se pasean por el centro, mostrando su entusiasmo por el partido que se aproxima. Con cada hora que pasa, el ambiente se calienta, y la marea txuri-urdin promete hacer sentir su presencia en la ciudad. A medida que se acerca la gran final, la expectación entre los aficionados va en aumento, dejando entrever que este fin de semana será uno para recordar.






























































































