El Bidasoa Irun se impuso al Balonmano Atlético Valladolid en un encuentro que se disputó en Huerta del Rey. Durante la primera mitad, los vallisoletanos lograron mantener el ritmo ante un rival que atraviesa un buen momento, pero la segunda parte fue decisiva para los guipuzcoanos, quienes buscan consolidarse en la lucha por el subcampeonato. A pesar de un inicio equilibrado, el desgaste acumulado tras una semana intensa de entrenamiento y partidos tuvo un impacto notable en el rendimiento del equipo local.
El encuentro comenzó con ambos equipos intentando establecer su dominio, pero fue en el minuto 13 cuando los gladiadores azules alcanzaron una primera diferencia favorable de 9-7. Sin embargo, la situación cambió cuando la expulsión de Miguel Camino en el minuto 26 alteró la estrategia defensiva del Atlético. Además, la ausencia de Serrano y la nueva lesión de Toledo dificultaron aún más el juego de los vallisoletanos. Así, los jugadores de David Pisonero mantuvieron la esperanza hasta el descanso, logrando un marcador ajustado de 16-17.
En la segunda mitad, el agotamiento acumulado comenzó a hacerse evidente. El Atlético Valladolid había avanzado a la fase final de la Copa del Rey tras un intenso partido contra el Barça Atletic, lo que aumentó la carga física. Por su parte, el Bidasoa se mostró sólido en defensa, con un esquema 6:0 que dificultó la circulación del balón de los locales. Las imprecisiones en ataque fueron aprovechadas por los visitantes, que, liderados por Nevado y Dariel García, lograron una ventaja de cuatro goles (18-22) en el minuto 36.
A pesar de los intentos del Balonmano Atlético Valladolid por revertir la situación, incluyendo la entrada de nuevos jugadores y un sistema 7 contra 6, no lograron recortar la diferencia. La defensa del Bidasoa se mantuvo firme y, aunque Oliveira, el máximo goleador del encuentro, y otros jugadores como Álex Díaz intentaron marcar la diferencia, el control del juego estuvo del lado del equipo visitante. La máxima diferencia de +7 en el marcador se alcanzó en los minutos finales, consolidando una victoria clara para el Bidasoa, que terminó el partido con un resultado de 33-36.
El esfuerzo del Atlético Valladolid fue notable, y aunque el resultado no fue el esperado, el equipo mantuvo el orgullo tras un considerable esfuerzo. El encuentro no solo destacó la calidad del juego del Bidasoa, sino también la necesidad de los vallisoletanos de recalibrar su estrategia ante futuros desafíos. Con la vista puesta hacia adelante, será fundamental que el equipo local aprenda de esta experiencia para enfrentar con mayor fortaleza sus próximos compromisos en la liga.































































































