La reciente derrota del Bidasoa ante el BM. Nava se materializó de la peor forma en un partido marcado por numerosos errores. El encuentro finalizó 26-27, dejando al equipo local con un sabor amargo tras un rendimiento que no logró cumplir con las expectativas de sus seguidores en Artaleku.
Durante la primera parte, el equipo local tuvo dificultades para mantener una defensa sólida y cometió una notable cantidad de pérdidas de balón. A pesar de comenzar con un gol de Esteban Salinas a los dos minutos, pronto se vio superado por la estrategia del conjunto visitante, que aprovechó la debilidad defensiva del Bidasoa. Los jugadores del Nava, especialmente Roca y Bandeira, encontraron con facilidad el camino hacia el gol, lo que llevó a los locales a un empate al descanso (14-14).
El rendimiento del portero Maciel fue crucial para el Bidasoa, ya que mantuvo al equipo en el partido a pesar de los desafíos. Sin embargo, la combinación de fallos en ataque y una defensa vulnerable permitió al Nava tomar la delantera en varias ocasiones. A lo largo de la primera parte, Herranz y Arzoz se hicieron notar al marcar cuatro goles que contribuyeron a la ventaja para el equipo segoviano.
En la segunda mitad, el Bidasoa mostró una ligera mejora, logrando una ventaja temporal de tres goles. No obstante, el equipo no pudo mantener el impulso y los errores continuaron marcando el desarrollo del partido. La falta de eficacia en situaciones de superioridad numérica, como lo evidencian los fallos en lanzamientos de siete metros, resultó ser un factor decisivo que finalmente costó al Bidasoa el partido.
El técnico Carlos Villagrán ajustó la estrategia de su equipo, redirigiendo el juego desde el pivote hacia los extremos, lo que dio resultados inmediatos. Sin embargo, el Bidasoa no logró aprovechar sus oportunidades. A medida que avanzaba el tiempo, el equipo se encontraba en una situación crítica, luchando por igualar el marcador pero sin lograr concretar las ocasiones que se presentaban.
La conclusión del partido dejó clara la necesidad de una reflexión interna en el equipo. Con la derrota, el Bidasoa no solo perdió un partido, sino también una oportunidad significativa de escalar posiciones en la tabla de la Liga Asobal. Para el conjunto local, que llevaba una buena racha en su campo, esta derrota representa un punto de inflexión que deberá ser analizado con atención.
La afición, que acudió en masa al encuentro, mostró su descontento tras un partido que no cumplió con las expectativas. Con la posibilidad de recuperar el terreno perdido en las próximas jornadas, el equipo deberá trabajar en la cohesión y eficacia en defensa y ataque. La próxima convocatoria será fundamental para revertir esta situación y mantener la lucha por los puestos altos de la tabla.
























































































