El consejero de Hacienda y Finanzas, Noël d’Anjou, ha declarado que el Gobierno Vasco sostiene un enfoque de endeudamiento que califica como «prudente y sostenible», lo que le permite realizar inversiones estratégicas a través de nuevos instrumentos financieros sin comprometer el equilibrio de las cuentas públicas. Esta afirmación se produjo en el contexto de una desviación del 5,7% observada en 2024 respecto a la regla de gasto vigente en el Estado, la cual ha sido tildada de «desactualizada» e «incoherente» por el propio d’Anjou.
La comparecencia del consejero ante la Comisión de Hacienda y Presupuestos del Parlamento Vasco tuvo lugar este viernes, a petición del PP. Durante su intervención, el parlamentario Álvaro Gotxi solicitó explicaciones sobre la gestión de d’Anjou y el plan económico-financiero que se ha elaborado tras las advertencias de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) sobre el incumplimiento de los límites de gasto.
Gotxi remarcó que la desviación de la regla de gasto en Euskadi fue del 5,7% en 2024 y expresó su inquietud por el crecimiento de la deuda de Euskadi. También advirtió que, basándose en las cifras actuales del presupuesto, «en 2026 nos volveremos a desviar».
Compromisos y medidas proactivas
d’Anjou recordó que el ‘Plan Económico-Financiero 2025-2026‘ se desarrolla en cumplimiento de un compromiso firmado en la Comisión Mixta del Concierto Económico. Este compromiso estipula que, en caso de incumplimiento de las reglas fiscales, Euskadi debe presentar un plan que explique dicha desviación y proponga medidas correctivas. Aunque el plan está en fase de borrador, se centra en analizar la evolución de los ingresos y gastos de 2024, diferenciando los efectos puntuales de los estructurales, y proyecta un escenario económico que califica de «moderado pero estable» para los próximos años.
En este contexto, el consejero subrayó que el plan incluye medidas concretas para asegurar el cumplimiento futuro. Entre estas se encuentran la contención del gasto en los diferentes departamentos, el adelanto del cierre presupuestario y la posibilidad de realizar ajustes en inversiones cuando sea necesario.
d’Anjou también destacó que el plan «confirma que Euskadi mantiene un endeudamiento prudente y sostenible» y que se dispone de un margen para fomentar inversiones estratégicas sin poner en riesgo la estabilidad de las cuentas públicas.
Adicionalmente, el consejero aclaró que el plan comenzó a elaborarse en el mes de junio, cuando aún no se contaba con el cierre definitivo de la recaudación. En aquel momento, los datos eran «necesariamente parciales» y las previsiones estaban sujetas a ajustes posteriores.
El consejero considera que un plan económico-financiero debe ser visto como un ejercicio técnico que se ajusta de acuerdo con la información disponible en cada momento. Por ello, cuando el Consejo Vasco de Finanzas Públicas realizó la previsión del cierre de la recaudación en octubre, el documento se revisó y actualizó.
Por otro lado, d’Anjou enfatizó que la regla de gasto parece haber sido convertida en «bandera política», y que a menudo se utiliza como consigna más que como un concepto realmente comprendido. Criticó que la regla de gasto vigente en el Estado se considera «desactualizada» y que la reciente aprobación de un nuevo marco regulatorio por parte de la Unión Europea resalta la ineficacia de la normativa actual.
El consejero concluyó su intervención afirmando que «Euskadi cumple con holgura el límite de deuda y déficit en 2025», y también lo habría hecho en 2024 de no ser por el «impacto extraordinario de la devolución a los mutualistas». Enfatizó que la situación actual sitúa a Euskadi en una posición «muy superior a la media española», lo que subraya la fortaleza de su gestión económica.

































































































