La autopista AP-8 implementará un nuevo sistema de control de velocidad, que se unirá a los ya existentes a lo largo de esta importante vía que conecta diversas localidades en Gipuzkoa. La instalación de este nuevo radar ha sido aprobada por la directora de Tráfico, Estibaliz Olabarri, y estará ubicada en el municipio de Deba, justo antes del túnel de Itziar, en la dirección hacia Eibar/Bilbao, concretamente en el kilómetro 55,252.
Este dispositivo servirá para captar imágenes con el objetivo de regular y vigilar el tráfico en esta sección de la carretera, donde se espera que se respete el límite de velocidad establecido en 80 kilómetros por hora. La decisión de añadir este nuevo radar se basa en la necesidad de mejorar la seguridad vial, dado que el exceso de velocidad está relacionado con el 90% de los accidentes en la red viaria del País Vasco.
La resolución que autoriza esta instalación fue publicada recientemente en el Boletín Oficial del País Vasco, donde se justifica que estos dispositivos son uno de los métodos más efectivos para asegurar que los conductores cumplan con los límites de velocidad. En este sentido, la cabina de radar, que actualmente se encuentra en fase de tramitación administrativa, será claramente señalizada, al igual que las demás cabinas de control en la autopista.
Con la puesta en funcionamiento de este nuevo radar, se elevará a nueve el número total de cabinas instaladas en la AP-8 (Behobia-Bilbao), según datos de la Dirección de Tráfico. Esta autopista, que abarca el territorio de este a oeste, actualmente cuenta con cinco cabinas en dirección a Behobia y, tras la instalación de la nueva, habrá cuatro en dirección a Bilbao.
Entre las ubicaciones de las cabinas ya existentes se incluyen puntos estratégicos como Zestoa, Eibar, Usurbil, Mendaro, y Deba, cada uno con límites de velocidad que varían entre 80 y 120 km/h, dependiendo de las características de la vía en cada tramo.
Las imágenes captadas por el nuevo radar serán consideradas infracciones administrativas según la normativa de seguridad vial, y se enviarán a las autoridades competentes para que gestionen el correspondiente procedimiento sancionador. Esta medida busca no solo disuadir a los conductores de superar los límites de velocidad, sino también fomentar un ambiente más seguro para todos los usuarios de la carretera.
El avance hacia la implementación de este tipo de tecnología en las carreteras refleja un compromiso continuo con la seguridad vial en la región. Las autoridades esperan que estas acciones ayuden a reducir el número de accidentes y, en consecuencia, salven vidas en la red viaria de Gipuzkoa.

































































































