La Champions League siempre deja huellas imborrables en la historia del fútbol, y el acontecimiento más reciente que ha capturado la atención es la sorprendente actuación del modesto club noruego Bodø/Glimt. Este equipo logró eliminar al Inter de Milán, subcampeón de Europa en la temporada anterior, en un emocionante partido celebrado en el emblemático San Siro, donde triunfaron por 1-2. En el partido de ida, disputado en Noruega, el equipo local ya había establecido una ventaja, ganando por 3-1, lo que dejó el marcador global en un contundente 5-2.
El Aspmyra Stadion, casa del Bodø/Glimt, se ha convertido en un factor determinante para el éxito del equipo. Con capacidad para un poco más de 8.000 aficionados y situado al norte del Círculo Polar Ártico, su césped artificial ha demostrado ser un verdadero reto para los equipos visitantes, complicando su desempeño y favoreciendo a los locales.
Lo verdaderamente destacable de este logro no es solo la victoria, sino también el contexto histórico que lo rodea. Esta es la primera vez que el Bodø/Glimt participa en la máxima competición europea y ya ha conseguido resultados impresionantes, incluyendo victorias sobre gigantes del fútbol como el Manchester City y el Atlético de Madrid, considerados favoritos para alzar el trofeo. Su estilo de juego atractivo y dinámico atrae la atención de los aficionados, manteniéndolos al borde del sofá durante los 90 minutos.
Con este triunfo, el Bodø/Glimt ha hecho historia al convertirse en el primer club noruego en avanzar en una eliminatoria a doble partido en la Champions League desde su reestructuración en 1992. El fútbol noruego está experimentando un auge notable, y su selección nacional también promete dar mucho de qué hablar en el próximo Mundial.
Aunque el Bodø/Glimt es actualmente la sensación del fútbol europeo, ya había dejado su marca la temporada pasada. Alcanzaron las semifinales de la UEFA Europa League, donde se convirtieron en el primer club noruego en llegar tan lejos en esta competición, aunque fueron derrotados por el Tottenham, que finalmente se coronó campeón en San Mamés.
El estilo de juego alegre y sin restricciones del equipo no es producto del azar. Según el periodista Rafael Escrig, el club ha incorporado a un ex piloto de avión de combate como entrenador psicológico para fortalecer la mentalidad de los jugadores. «Creen que pueden ganar la Champions y están entrenando y preparándose para ello», afirmó Escrig en una reciente entrevista. Esta confianza y mentalidad ganadora son claves para continuar sorprendiendo en la competición.
El camino del Bodø/Glimt en la Champions League está lejos de haber terminado. Con su impresionante racha, han demostrado que la combinación de talento, estrategia y un enfoque mental sólido puede llevar a cualquier equipo a alcanzar logros impensables. La afición noruega sigue de cerca este emocionante viaje, esperando que su equipo continúe haciendo historia en el torneo europeo.





























































































