El alcalde de San Sebastián, Jon Insausti, ha dado a conocer el encargo de un anteproyecto destinado a cubrir las vías del Topo entre Morlans y Anoeta. Esta decisión responde a una demanda histórica de los vecinos del barrio de Amara Berri. Durante una comparecencia en la plaza Portutxo, Insausti se comprometió a liderar una solución integral para las afectaciones que genera el transporte ferroviario en la zona.
En su intervención, el regidor afirmó que «escuchamos más al barrio de Amara Berri y queremos responder mejor». La intención del Ayuntamiento es mejorar la integración de la red ferroviaria en la ciudad, al tiempo que se busca una mejora continua en la calidad de vida de los ciudadanos. Destacó que el Topo ha sido históricamente un elemento de cohesión, uniendo a los donostiarras y transformando el ámbito urbano.
Insausti también mencionó diversas mejoras recientes en la infraestructura ferroviaria de la ciudad, como la estación de Loiola y las paradas de Altza. Sin embargo, enfatizó que «la mejora es constante, pero esto no puede parar». El alcalde subrayó su compromiso de resolver los problemas urbanos, señalando que este anuncio es un ejemplo de su deseo de actuar de manera proactiva.
El financiamiento del anteproyecto se cubrirá con la «plusvalía» del Fondo Foral de Financiación Municipal (Fofim), que aportará 7,6 millones de euros extras a Donostia, gracias a un récord de recaudación de la Diputación. Insausti espera que este apoyo económico facilite las futuras negociaciones con el Gobierno Vasco para financiar una obra que podría ascender a más de 55 millones de euros, según un estudio realizado en 2022.
En su discurso, el alcalde se refirió también a la necesidad de abordar el segundo tramo entre Anoeta y Riberas de Loiola, sugiriendo que es preferible esperar a definir el futuro intercambiador antes de tomar decisiones sobre este tema. Este anuncio representa un cambio significativo respecto a la postura de la anterior administración, donde se defendía que Euskal Trenbide Sarea (ETS) debía asumir la responsabilidad de la cubrición de las vías.
La decisión de Insausti ha sido recibida con «ilusión» por parte de los vecinos de Amara Berri, quienes se han mostrado agradecidos por la iniciativa del Ayuntamiento. A pesar de ello, han confirmado que mantendrán una manifestación programada para este sábado, con el objetivo de seguir ejerciendo presión sobre las autoridades para resolver el problema de la contaminación acústica en su barrio.
La manifestación comenzará a las 12 horas desde la plaza Aita Donostia, haciendo un recorrido hasta Pío XII y regresando al punto de partida. Los vecinos han llevado a cabo una campaña informativa, distribuyendo alrededor de 10.000 hojas informativas y logrando el apoyo de diferentes colectivos y asociaciones del barrio.
Según la asociación vecinal Abae, unas 3.500 personas se ven afectadas por el ruido generado por el paso de los trenes, con frecuencias que alcanzan hasta cada 3,15 minutos entre las 5:15 y las 23:20 horas. Josu Crespo, un portavoz del barrio, ha comentado que la decisión del alcalde representa un nuevo aire y esperanza para los vecinos, quienes confían en que el Ayuntamiento y el Gobierno Vasco trabajen juntos para encontrar una solución definitiva al problema de la contaminación acústica.
Este desarrollo se produce en un contexto donde el servicio ferroviario de Euskotren está a punto de fortalecerse en Donostia, con la próxima inauguración de la nueva pasante del Topo, que conectará la ciudad de este a oeste. La expectativa es que estas mejoras contribuyan a una mayor cohesión social y a una calidad de vida más alta en la zona.




























































































