La llegada de UBER a Donostia ha generado un debate significativo entre las asociaciones de taxis y las administraciones locales. La asociación Radio Taxi Donosti ha expresado su confianza en que el Gobierno Vasco y el Ayuntamiento tomarán decisiones que aseguren que todos los operadores de transporte cumplan con el marco legal vigente. Esta preocupación se ha manifestado después de que la empresa de transporte privado comenzara a operar en la ciudad, lo que ha suscitado inquietudes sobre el impacto en el sector del taxi.
La semana pasada, se realizó una reunión entre representantes del sector del taxi y la Federación Vasca del Taxi, donde se abordó la llegada de UBER. Según Radio Taxi Donosti, se transmitió a los asistentes la preocupación institucional acerca de cómo se ha gestionado la llegada del nuevo operador. En este encuentro, se reafirmó el compromiso del Consistorio donostiarra de garantizar que se respete la legalidad en el ámbito de los servicios de transporte.
La asociación subraya la necesidad de una coordinación efectiva entre administraciones para activar los mecanismos de control relevantes. Destacan que las VTC (vehículos de transporte con conductor) no están autorizadas para realizar captación directa en la vía pública ni para operar como taxis en la ciudad. Estas restricciones son clave para asegurar un entorno competitivo justo y regulado. Además, las tarifas de los taxis están sujetas a regulaciones administrativas, a diferencia de las VTC, lo que proporciona un nivel de protección y transparencia para los usuarios.
El alcalde de Donostia, Jon Insausti, ha declarado que se reunirá la próxima semana con representantes de UBER para discutir sus perspectivas y expectativas. Insausti ha indicado que UBER puede llevar a cabo trayectos urbanos bajo la licencia original que les fue concedida por el Ministerio de Transporte, mientras que las autorizaciones para los servicios interurbanos son competencia de las diputaciones. Esta distinción es crucial para entender el marco regulador en el que operan estas empresas.
El alcalde también ha reconocido la complejidad de la normativa que rige este sector, lo que obliga al Ayuntamiento a analizar su función en el control de estas nuevas modalidades de transporte. Actualmente, el Consistorio ha puesto en marcha un seguimiento de la actividad de UBER a través de un software que monitoriza los servicios prestados. Insausti ha afirmado que se está evaluando cuántas licencias existen y cómo están respondiendo a la oferta.
Por otro lado, la portavoz de la Diputación, Irune Berasaluze, ha señalado que la institución foral sigue trabajando en un análisis jurídico sobre la viabilidad legal de los servicios de UBER. En contraste con lo que ha expuesto el alcalde, Berasaluze ha afirmado que, de acuerdo con la legislación estatal, las VTC pueden operar en Gipuzkoa, pero únicamente para trayectos interurbanos. Esta diferencia en las interpretaciones legales subraya la necesidad de un diálogo continuo entre las diferentes administraciones para esclarecer el marco normativo.
Como conclusión, la llegada de UBER a Donostia representa un reto importante para el sector del taxi y una oportunidad para revisar la normativa vigente. Es evidente que la colaboración entre el Gobierno Vasco, el Ayuntamiento y otras entidades es fundamental para garantizar un entorno de transporte equitativo y conforme a la ley. De esta manera, se podrá ofrecer un servicio que responda a las necesidades de los usuarios, mientras se protege la actividad de los taxistas locales, que han estado operando bajo un marco regulatorio establecido y transparente.






























































































