Javier de Andrés, periodista formado y exdiputado general de Álava, ha sido designado por Alberto Núñez Feijóo para liderar el Partido Popular en el País Vasco. Su nombramiento se produce en un contexto de desafíos para la formación en una región históricamente adversa al PP, con el objetivo de revitalizar el centro-derecha en la comunidad autónoma. En una entrevista reciente, De Andrés se expresó como un foralista pragmático, defendiendo el concierto económico y criticando la gestión del nacionalismo vasco, elementos que considera fundamentales para posicionar al PP como la única alternativa viable al PNV, al que acusa de alinearse con la izquierda.
En su discurso, De Andrés hace hincapié en las preocupaciones de las clases medias y profesionales, quienes, según él, están cansadas de impuestos elevados. Además, critica las políticas «identitarias» y «clientelistas», señalando que el modelo de Bildu se asemeja a un totalitarismo que afecta a la economía y al bienestar social en el País Vasco. Su análisis es contundente: «El PNV ha pasado de exigir ocho apellidos vascos a blanquear la delincuencia extranjera», enfatiza.
El exdirigente también destaca su experiencia en la administración pública como una ventaja competitiva para el PP. Según afirma, ha tenido un rol crucial en la gestión de instituciones, lo que le otorga credibilidad. Sin embargo, critica al PNV por su «mala gestión», citando el estado actual de la sanidad y la educación en Euskadi. «Osakidetza es la más cara de España, pero no la mejor», señala De Andrés, quien también menciona que la educación vasca ocupa un puesto bajo en los informes de PISA.
De Andrés es claro al señalar que la percepción de que los vascos tienen un sistema social que rivaliza con el de las izquierdas ha cambiado. «La gente sigue creyendo que el nacionalismo ha cuidado la industria, cuando esta ha disminuido del 50% al 22% del PIB», añade. Este cambio en la narrativa política es fundamental para la estrategia del PP en el País Vasco, que busca atraer a votantes que se sienten desapegados del PNV.
Uno de los temas recurrentes en su discurso es el fracaso de la euskaldunización. De Andrés sostiene que después de 40 años de nacionalismo, no hay suficientes profesionales cualificados que dominan el euskera para ocupar puestos de trabajo en sectores clave como la sanidad y la ingeniería. Esta situación, según él, es un reflejo de las decisiones políticas que han priorizado el nacionalismo sobre la eficacia y el mérito en la educación.
La entrevista también aborda la relación del PP con los votantes del PNV. De Andrés reconoce que muchos de estos electores están decepcionados con la gestión actual del PNV, especialmente respecto a su apoyo a políticas de izquierda. «El PNV ha traicionado a su electorado», afirma, refiriéndose a su colaboración con el PSOE y a la implementación de políticas que, según él, no benefician a la clase trabajadora.
El futuro del PP en el País Vasco parece depender de su habilidad para conectar con estos votantes descontentos. De Andrés argumenta que la dependencia del PNV de la izquierda podría ser su talón de Aquiles. El desafío radica en presentar al PP como una alternativa creíble, especialmente en un contexto donde las encuestas han mostrado un estancamiento en el apoyo hacia su partido.
En cuanto a las políticas de inmigración, De Andrés critica la aparente inacción del PNV frente a la delincuencia, sugiriendo que la falta de transparencia sobre el origen de los delincuentes podría estar perjudicando la percepción pública. A su vez, expresa la necesidad de un enfoque más riguroso en la gestión de la inmigración, argumentando que las políticas sociales actuales están creando un «efecto llamada» que, a su juicio, no es sostenible.
Al mirar hacia el futuro, De Andrés se muestra esperanzado en que el PP pueda iniciar una nueva era de crecimiento en el País Vasco. «Desde 2001 hasta 2024, hemos estado en declive. Espero que el primer crecimiento se produzca en 2024 y que continuemos en esa senda», concluye. Su liderazgo se perfila como un intento de reestructurar el centro-derecha en una comunidad donde el nacionalismo ha dominado durante décadas, y su éxito podría tener implicaciones significativas para la política vasca.




























































































