Jon Insausti, alcalde de Donostia, ha subrayado la importancia de los valores de cohesión social, sostenibilidad y participación democrática en la inauguración de la Semana Europea. En este contexto, presentó a Donostia como un pilar activo del proyecto europeo, destacando su identidad vasca y su compromiso con la ciencia y el conocimiento. La jornada se llevó a cabo en el salón de plenos del ayuntamiento bajo el título “Contexto ético: los valores europeos ante el caos geopolítico”.
Durante su intervención, Insausti argumentó que la capacidad de enfrentar los retos actuales dependerá del esfuerzo colectivo en torno a la cohesión social, la sostenibilidad y la participación democrática. Afirmó que “desde Donostia, Europa no es una idea lejana: es una realidad que se construye día a día, barrio a barrio, persona a persona”. Este enfoque resalta la visión de una Europa más unida desde el ámbito local.
En el evento, también se contó con la participación de Antonio Vitorino, excomisario europeo de Justicia, Derechos Fundamentales y Ciudadanía, quien dirigió su discurso a cerca de treinta entidades del ámbito económico, social e institucional presentes. Vitorino hizo hincapié en la necesidad de colaboración entre estos sectores para abordar los desafíos contemporáneos de Europa.
Al finalizar la jornada, el alcalde de Donostia leyó una declaración institucional que enfatizó la relevancia de fortalecer la participación ciudadana y los espacios de diálogo en un contexto marcado por el aumento del desencanto político y los discursos euroescépticos. Insausti destacó que “Donostia tiene una fuerte tradición de compromiso ciudadano, y esto debe seguir siendo un eje para fortalecer la democracia a nivel local”.
Asimismo, el alcalde recordó que los programas implementados en Donostia para la integración de migrantes, la igualdad de género y la atención social refuerzan la idea de que Europa debe ser un espacio de derechos y oportunidades para todos. Esto se alinea con las iniciativas que buscan mejorar la inclusión y el bienestar social en la ciudad.
Insausti también subrayó la apuesta de Donostia por la investigación, la innovación y la transformación digital como parte de su modelo de desarrollo. A su juicio, la ciudad enfrenta desafíos comunes a muchas otras urbes europeas, tales como el acceso a la vivienda, el aumento del costo de vida y la presión turística. Para abordar estas cuestiones, el alcalde abogó por políticas audaces que equilibran la cooperación europea con la atracción internacional y la calidad de vida cotidiana.
En conclusión, la Semana Europea en Donostia no solo se presenta como un evento para reflexionar sobre los valores europeos, sino también como una plataforma para reafirmar el compromiso de la ciudad con un futuro más cohesionado y sostenible. Este tipo de iniciativas son clave para reunir a distintos actores sociales y políticos, así como para fomentar una mayor implicación de los ciudadanos en la construcción de una Europa más inclusiva y dinámica.

























































































