El alcalde de Donostia, Jon Insausti, ha reconocido en una reciente rueda de prensa que la situación en los pabellones de Zardoya Otis constituye un problema serio que no puede ser ignorado. Insausti ha señalado que es necesario tomar acción, ya que más de un centenar de personas actualmente ocupan estos antiguos inmuebles industriales, de los cuales algunos tienen un perfil variado, mientras que otros son «delincuentes reincidentes». Para abordar este asunto, el alcalde ha anunciado la creación de un equipo de trabajo multidisciplinar que coordinará todas las decisiones pertinentes, comenzando por la limpieza del exterior, que se iniciará el próximo lunes y se estima que durará cinco días.
Este equipo incluirá a responsables de diversas áreas municipales, como Urbanismo, Seguridad y Convivencia, así como Servicios Sociales. Insausti ha expresado su intención de sumar a este grupo a representantes de Extranjería, la Diputación Foral de Gipuzkoa y el Gobierno Vasco para garantizar una intervención integral en la zona. Según el alcalde, esta colaboración es crucial para abordar el problema desde múltiples perspectivas y asegurar una adecuada coordinación en el futuro.
En los últimos dos años, la Guardia Municipal ha realizado un total de 150 intervenciones en la zona y ha detenido a 30 personas, lo que ilustra la gravedad de la situación. Insausti ha destacado que la limpieza de los pabellones es solo una parte del plan, ya que los propietarios de estos locales tienen desde enero la licencia de derribo, aunque este proceso se ha visto complicado por las ocupaciones. De hecho, se ha solicitado al juzgado una orden de desalojo para avanzar con el derribo de estas estructuras, pero el alcalde ha advertido que este proceso puede tardar, citando como ejemplo el caso de Martutene, que se demoró un año.
El alcalde ha manifestado su esperanza de que no se repita un retraso tan prolongado y que el desalojo de Zardoya no demore hasta enero de 2027. Mientras tanto, el Ayuntamiento reforzará la limpieza y seguridad de la zona. La acción de limpieza exterior comenzará la próxima semana y se llevará a cabo en coordinación con la Guardia Municipal y el Consorcio de Residuos de Gipuzkoa (GHK). Además, se están considerando la instalación de contenedores de residuos para facilitar la limpieza durante este periodo de ocupación.
Insistió en que se implementarán mayores recursos de seguridad en el área mientras se espera la orden judicial. A la vez, el Ayuntamiento está trabajando en un proyecto de regeneración urbanística para esta zona, que ya ha recibido la aprobación inicial del Pleno del Ayuntamiento y se espera que reciba la aprobación provisional en el verano. Esta modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) es un paso importante para transformar el ámbito de Zardoya.
En términos de intervención social, Insausti ha asegurado que se seguirá un enfoque similar al que se utilizó en el desalojo del edificio de los Agustinos en Martutene, es decir, «con humanismo y exigencia». Aquellos que deseen reintegrarse socialmente recibirán apoyo, aunque el alcalde ha advertido que hay individuos que son delincuentes reincidentes en el lugar. La labor tanto policial como judicial es esencial en este contexto, y se ofrecerán opciones a quienes estén dispuestos a cumplir con un itinerario de inserción social y laboral.
Insausti también ha recordado que, en los últimos meses, Donostia ha transformado un albergue municipal, conocido como La Sirena, en un recurso social, aunque ha admitido que los recursos disponibles del Ayuntamiento son limitados y están sometidos a presión. Con este conjunto de acciones, la administración local busca no solo abordar la ocupación de los pabellones, sino también ofrecer soluciones a las personas afectadas y trabajar en la regeneración del área para mejorar la calidad de vida de los vecinos.






























































































